“Islamofascismo”: excusa islamófoba de la extrema-izquierda
“El islamofascismo es el enemigo común”
Aznar en Tel-Aviv [1]
El máximo dirigente neocon español Jose María Aznar visitó en 2007 el estado sionista de Israel para dar una conferencia en el Foro Herzlyía de Tel Aviv representando a la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), volviendo hace escasos días para la clausura del ciclo ‘Rising to the Challenge of Radical Indoctrination’ del mismo foro de debate[2]. La FAES es un Think Tank que se autodefine como “liberal y conservador”, siendo la fundación política que más ayudas recibe del Estado [3]. Aglutina a políticos, periodistas y empresarios de la derecha española, confluentes en la COPE, el diario ultraliberal Libertad Digital o el grupo de estudios neoconversador GEES. Todos ellos, con Aznar a la cabeza, forman parte del gran lobby pro-americano en Europa creado para influir en los gobiernos de los distintos estados, recabando el máximo de apoyos políticos, económicos, logísticos y sociales para las guerras e invasiones emprendidas por Estados Unidos. Por eso no es de extrañar que grupos abiertamente pro-israelís, sionistas, tengan cada día más fuerza en Europa [4].
El mensaje de Aznar hay que analizarlo en clave propagandística, pues esa es su labor principal. Tratan de introducir en el imaginario colectivo varios conceptos con el fin de influir posteriormente en las decisiones políticas. De eso se encargan concretamente los grupos de presión, los grupos de estudios, los medios de comunicación/difusión y los propios representantes de estos grupos de poder. Al fin y al cabo esa es la tarea de los lobbys, presionar e influir a favor de sus propios intereses. Nada nuevo.
El térmimo “islamofascismo” comenzó a popularizarse en Estados Unidos gracias a su utilización por parte tanto de la administración Bush como de los medios de comunicación neocons como la Fox Sean Hannity. El filósofo Roger Scruton, acusado formalmente de racista [6] por sus relaciones con partidos de extrema-derecha como el Vlaams Belang, escribió un ensayo intitulado “Islamofascism” [7], extendiendo la etiqueta más allá de las fronteras norteamericanas. Sin embargo la expresión islamofascismo fue acuñada anteriormente, en 1978, por el marxista judío y francés Maxime Rodinson para describir la ideología de la revolución iraní, tratando de descalificar el liderazgo del ayatolá Jomeini.
Hoy en día este tópico es parte fundamental del ariete propagandístico de la derecha neocon para criminalizar la resistencia afgana, iraní, palestina, libanesa o iraquí. La cruzada occidentalista promovida por Estados Unidos se autojustifica por la constante acusación a los musulmanes, equiparándoles a los nazifascistas del siglo XX, para crear en la opinión pública un miedo irreal que opera exclusivamente a favor de los intereses políticos, económicos y estratégicos de EEUU en Irán [8] o Afganistán [9] entre otros. Por lo tanto no es de extrañar que toda la perrera mediática de la derechosa española difunda alegremente el concepto de islamofascismo en pos de sus objetivos. Entra dentro de sus estrategias de combate mediático.
Sin embargo los neocon tienen una aliada inesperada (¿y gratuita?) en la extrema-izquierda, que hace suyos los conceptos, slogans y propaganda de guerra contra los pueblos que aun resisten y hacen frente en el campo de batalla al Imperio. Si es una posición inconsciente sólo queda calificarles de estúpidos; si es una posición consciente son el enemigo declarado de los pueblos libres. Sea como fuere son los hechos los que importan, más que las razones, lo que significa que una gran parte de la extrema-izquierda hace el juego sucio del imperialismo, de la derechosa, con una propaganda de baja intensidad y una labor de zapa marginal cuanto menos sorprendente.
Costanzo Preve, filósofo de formación marxista, resaltaba en una entrevista concedida en octubre de 2006 [10] que “las nuevas guerras imperiales de Bush, legitimadas ideológicamente por los llamados Neocon (…) no son llevadas a acabo con el nombre de guerras contra el islamocomunismo, sino contra el islamofascismo. Quien no entiende el porqué de este enigma ideológico, y no entiende por tanto que hoy ( repito, hoy en el 2006, no ayer en 1936, 1941 o 1945) el antifascismo es el mínimo común denominador de Bush y del Leoncavallo, de la CIA y de los Centros Sociales, no entiende nada del panorama ideológico de legitimación tal y como funciona hoy en el circo mediático unificado y en el clero universitario mundial homogeneizado”.
El pasado 12 de febrero Estados Unidos, a través de la OTAN, comenzó la operación Mushtarak contra la resistencia afgana, que ya se ha cobrado decenas de vidas [11]. Desde la Red Tercera Vía difundimos una breve nota donde nos posicionábamos de forma rotunda del lado del pueblo afgano: [12]
El mundo ha dejado solos a los afganos, que soportan desde hace años los embistes sangrientos del Imperio, jactándose de su sufrimiento. No hace falta ser afgano ni talibán para situarse solidariamente junto a ellos. No hay posiciones intermedias, no hay lugar para tibiezas:
¡Siempre con los oprimidos, contra los opresores!
Al cabo de un par de días la página de información “alternativa de izquierdas” Kaosenalred publicaba en su portada un artículo de “investigación” titulado “La paranoia pro-talibán de los nazionalbolcheviques de la Red Tercera Vía” [13]. Se trata de la continuación de otro artículo de “investigación” sobre las relaciones políticas entre el filósofo Gustavo Bueno, supuestos nacional-bolcheviques y la extrema-derecha titulado “De Gustavo Bueno a los nazbol, pasando por todo lo que arrastran sus discípulos” [14], donde se vierten calumnias e injurias incluso sobre mi persona, calificándome de “nacionalbolchevique” que “hace entrismo en el entorno de la cultura anarcosindicalista” así como “en el PCE”, “en Rebelión” y en la propia “KAOSENLARED”. Prosigue diciendo que “este pintor, escritor aficionado, ensayista multifacético en disfrazar su discurso entre la izquierda de todo color (…) es especialmente activo en contaminar con sus ideas reaccionarias el pensamiento de la izquierda revolucionaria”. No hice uso de mi derecho a réplica porque lo creí -y sigo creyéndolo- innecesario, jamás me he considerado nacional-bolchevique ni he tratado de hacer “entrismo” de ningún tipo, pero no tendría problema en admitirlo si fuera cierto, por muy ridículo que sonase.
Lo que me ha llevado a escribir sobre todo esto es la forma innoble en la que esa extrema-izquierda se ha quitado la careta a través de sus propias palabras, mostrando una realidad que a muchos escapaba, pero que otros ya intuían [15]: el papel de chivato de la extrema-izquierda en el sistema capitalista. Un papel complementario al de la extrema-derecha, que realizan conjuntamente un trabajo misteriosamente coordinado de criminalización pública a todo aquel o aquellos que se salgan no sólo de lo políticamente correcto sino de los parámetros oficiales de los valores, ideas y defensas del sistema. Identificar, señalar y “eliminar”.
En cuestión de horas la plataforma “Campaña por la retirada de las tropas españolas de Afganistán” ha retirado y eliminado la adhesión de la Red Tercera Vía de su página web, con la que se trabajaba desde hace unos cuantos meses. El objetivo de toda esta campaña contra 3via no es otra que la de “crear un cordón sanitario” (sic), ya que “al enemigo no se le escucha ni se le entiende ¡se le combate hasta el final!”. Es preciso entender primero algo antes de combatirlo, aunque no es necesario entender nada cuando se es títere y tonto útil de un poder superior; de los intereses de los neocon en el mundo musulmán y los posibles apoyos que podrían tener en “Occidente”. Aun así sigue siendo desproporcionada y ridícula tanta investigación, tanto interés, en algo tan pequeño como la Red Tercera Vía o Antagonistas. Ellos sabrán. O no, tal vez sea cuestión de obediencia y servicio.
El trabajo sucio de esa extrema-izquierda no se queda sólo en la señalización y criminalización, lo cual es ya reprochable. En un alarde de servilismo paranoide esa extrema-izquierda ha adoptado y hecho suyos los tics, posicionamientos y valores defendidos por la derecha neocon y el imperialismo, hasta el punto de erigirse como auténticos y verdaderos defensores -pretendidamente o no- de los valores occidentalistas. La utilización del término islamofascismo se convierte así en una parte de toda una cosmovisión donde el Islam forma parte de los mayores enemigos de la supuesta civilización occidental. Y del mismo modo que los massmedia capitalistas difunden la imagen de un Islam violento y terrorista, ellos no dudan en divulgar y exagerar los mitos y mentiras sobre Irán, Afganistán e incluso la resistencia palestina, pese a apoyarla públicamente. Una incoherencia y ambigüedad digna de la calificación de paranoica y esquizofrénica.
Por último cabe resaltar el énfasis que ponen en la defensa de la versión oficial del Holocausto, piedra angular del argumentario sionista y justificación actual de no sólo la pervivencia del estado de Israel sino también de la continua guerra contra el pueblo palestino, auténtico genocidio actual. Los neocon, valedores del sionismo en Estados Unidos y en Europa, encuentran nuevamente en estos izquierdistas a sus aliados perfectos. En la carta de Israel Shamir a Manuel Talens [16], tras romper este último las relaciones con el primero y llamar a su boicot, se deja meridianamente clara la imposibilidad de combatir el sionismo sin dejar atrás sus mitos, fobias y propaganda.
¿Por qué no protestas si a un autor entre los nuestros lo publica un editor judío como por ejemplo el New York Times que tiene el record entre los que publican textos favorables a Sharon?
No, Hitler es el que menos me importa. Defiendo a un Hitler actual (si nos atenemos al jefe de los rabinos de Israel), el presidente iraní Ahmadineyad. No me asquean los hítleres de ayer, trátese de Saddam Hussein, de Nasser (según MacMillan) o de Arafat (en opinión de Begin). Me publicaron estalinistas en Rusia, y el presidente Bush te enseñó que Stalin es peor que Hitler. “Hitler” es el nombre genérico de cualquier enemigo de los judíos, como “Amalek”. Tu miedo mortal a Hitler te convierte en un eslabón muy débil (junto con el hecho de que reniegas de Cristo) porque indica tu sometimiento al universo según lo ordenan los judíos. Me tienen sin cuidado Hitler y los nazis, pero desconfío profundamente de los anti-nazis, esa gente que ronda con banderas israelíes y pide que se prohíba uso del pañuelo [keffye] palestino. En serio, un hombre al que asusta el nombre de Hitler debería permanecer fuera del debate sobre Palestina, porque tendrá que gastar mucho de su tiempo y el nuestro repitiendo que él no es un antisemita.
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[1] Discurso íntegro de Aznar en Tel Aviv (22-01-2007)
[2] Aznar: “Socavar la posición de Israel es debilitar nuestra propia posición”. (03-02-2010)
[3] Aznar, máquina de hacer euros. Periódico Diagonal. 15 de noviembre de 2007. Número 65
[4] Grupos pro-israelíes toman fuerza en Europa
[5] En el prólogo a la obra de Rénée de Dreux-Bréze Deux mois chez les Nazis d´Autriche (París, 1936)
[6] Roger Scruton on Immigration, Multiculturalism and the Need to Defend the Nation State
[7] “Islamofascism. Beware of a religion without irony”, publicado por primera vez en el Wall Street Journal.
[8] “BOMBAS Y MENTIRAS EN TORNO A IRÁN”
[9] ¿QUE HAY DETRÁS DE LA GUERRA DE AFGANISTÁN?
[10] INTERVISTA a Costanzo Preve (Torino, 0ttobre 2006)
[11] La OTAN mata a otros tres civiles afganos. Fallecieron tras ser tiroteados el domingo. Ese día, la ISAF mató a otros 12 civiles y ayer a cinco.
[12] Los pacifistas atacan el corazón de Afganistán
[13] La paranoia pro-talibán de los nazionalbolcheviques de la Red Tercera Vía
[14] De Gustavo Bueno a los nazbol, pasando por todo lo que arrastran sus “discípulos”
[15] ¿Para qué sirven la extrema-izquierda y la extrema-derecha?
[16] Carta a Manuel Talens por Israel Shamir



A raíz de este viejo (pero siempre actual) artículo de Diego Urioste, me viene en mente una reciente anécdota: En el mes de septiembre se celebra en varias ciudades el día de Al-Quds (Jerusalén en árabe), una jornada de protesta contra la ocupación israelí de Palestina en general y contra el control sionista de Jerusalén en particular, una ciudad que no sólo para los judíos es sagrada, sino también para cristianos y musulmanes.
Yo acudí a la manifestación del día de Al-Quds en Berlin en septiembre pasado. La encabezaban un clérigo chiíta iraní y un rabino antisionista del Neturei Karta. Había alemanes, pero la mayoría de los asistentes eran palestinos, libaneses e iraníes, algunos portaban retratos de Jomeini, otros pancartas críticas contra Israel, banderas palestinas, libanesas, iraníes, también alemanas… Uno de los lemas de la manifestación era “Muslime, Juden und Christen; gemeinsam gegen Zionisten” (“Musulmanes, judíos y cristianos; juntos contra los sionistas”).
Se había organizado una contramanifestación de sionistas, con banderas de Israel y EEUU, y pancartas contra “el fanatismo religioso” y a favor de “los valores democráticos” y la “libertad” de Irán del yugo de la “teocracia opresora”. Éstos individuos no cesaban de provocar e intentaron agredir en al menos dos ocasiones a los manifestantes de Al-Quds.
Sin embargo, lo que más me llamó la atención de esos contramanifestantes, fue ver entre las banderas usacas y sionistas… una bandera de los Antifa!! Mientras en nuestra manifestación alemanes, europeos y árabes, musulmanes, cristianos y hasta judíos, marchábamos juntos contra la barbarie terrorista de Sión (el judaísmo político internacional, talmudismo secularizado) y sus estrategias solapadas de dominación mundial (manejadas por una élite de plutócratas a la que muchos judíos “de a pie” se oponen); los del otro bando reunían en sus filas a la derechona rancia de los neocon (los “peperos” alemanes de la CDU), a proyankis y sionistas de todo pelaje… y a los “antifascistas”, que son un instrumento más del $i$tema, como se demuestra día sí y día también.
Al día siguiente, los periódicos, como es habitual, mentían y tergiversaban sin sonrojo. Decían que había habido una congregación de islamistas fanáticos, de antisemitas y nazis, de extremistas antidemócratas y antioccidentales, admiradores del “islamofascista” Jomeini y enemigos del derecho a la existencia del pobrecito Israel. Nada mencionaban de la presencia de los honorables judíos antisionistas del Neturei Karta, ni del lema más coreado de la manifestación, que exhortaba a las tres religiones a luchar contra el supremacismo etnocrático en Tierra Santa.
Otro ejemplo más (de hoy):
Voy paseando por la calle (en Berlín, donde vivo) y veo una pegatina de la NPD (los “neonazis” alemanes). Se nota que alguien la ha intentado arrancar, y al no lograrlo han pegado encima otra pegatina antifa ocultando parcialmente la original. Me acerco a ver qué ponía. La del NPD decía: “Die Milliarden an das Volk, nicht für die Banken”. („Los millones para el pueblo, no para los bancos“). Y la de los antifa, que había sido pegada por encima: “Support your local Antifa” (sí, en inglés). Aclaro que no simpatizo con la NPD, pues en muchas cosas me recuerdan a los fachas españoles y su xenofobia casposa (aunque no son tan cazurros como los “torrentistas” ibéricos, cuya ridiculez muchas veces raya en lo hilarante); pero la pegatina no decía “Extranjeros fuera” o “Los alemanes primero”, sino algo con lo que se supone los antifas deberían estar de acuerdo. Pero éstos últimos, con su pseudoizquierdismo infantil, descalifican automáticamente todo lo que venga de supuestos “nazis”. Así sus pegatinas rezan cosas como “Nazis aufs Maul!” (“A los nazis en toda la boca!”) y frases por el estilo.
Ya escribí sobre la estupidez de fachas y antifas, sobre la esterilidad de sus respectivas “luchas” y sobre cómo ambos refuerzan al sistema en éste artículo:
http://adversariometapolitico.wordpress.com/2010/09/03/el-fraude-del-neofascismo/
Y eso no es todo…
Observad ésta foto:
http://kriegistfrieden.files.wordpress.com/2010/09/antideutsche_2004_in_dresden.jpg
Se trata de una contramanifestación en Dresde que protesta contra quienes se manifiestan para recordar a las víctimas del criminal bombardeo británico a finales de la II Guerra Mundial, donde murieron incontables civiles.
Bajo la banderita de Israel leemos: “Alles gute kommt von oben” (“Todo lo bueno viene de arriba“, haciendo una obvia referencia a las bombas de Churchill). Esos malnacidos opinan lo mismo en los casos de Gaza, el Líbano, Iraq, Trípoli… pues “hay que defender la democracia y los valores occidentales”. En letra más pequeña leemos: “Dem deutschen Opfermythos offensiv entgegentreten” („Pisoteemos enérgicamente el mito victimista alemán“). Y quien firma la pancarta? Los antifa. Así que para ellos es un mito el hecho de que numerosos civiles alemanes perecieron durante la IIGM. En aquel conflicto sólo murieron judíos! Y el que no lo crea así es nazi.
Por ello, los que se manifiestan recordando a las víctimas de aquel bombardeo cobarde, perpetrado cuando Alemania ya había perdido la guerra (lo mismo que los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki en el caso de Japón) son nazis, racistas, intolerantes. Los buenos son los “demócratas” que incitan al bombardeo de civiles con esa repugnante pancarta, los antifas que se manifiestan junto a Israel.
Por supuesto que también la extrema derecha xenófoba europea de Wilders y otros, hace causa común con la entidad sionista (contra el “islamofascismo”). Pero en el caso de los antifas, como dice Urioste, la cosa sorprende bastante más.
La cantinela del islamofascismo y Eurabia se ha infiltrado incluso en la ultraizquierda y el anarquismo. Por si no lo conocéis, Félix rodrigo Mora es el nuevo gurú de la secta ácrata, y no hay local de la CNT que no le haya invitado a dar conferencias. Junto al discurso antiurbano, antitecnológico y antiestatal, este exmaoísta suelta sin parar continuas referencias al islamismo identificado sin más con el fascismo, durante todos los tiempos. Su coco particular es el moro español de Al andalus, epítome de todas las maldades, frente al angelical campesino cristiano medieval.
Esto da idea de hasta qué punto llega el lavado de cerebro del sionismo.