“Cultura basura” – La Hora de la Verdad (con Rafapal, Luys Coleto y Max Romano)

La hora de la Verdad. “Cultura Basura 1a Parte”. Rafapal, Luys Coleto, Max Romano

Descripción del video:

“Hola amigos de Numedia, en esta ocasión os traemos un interesante debate sobre “La Cultura Basura” Primera parte, de la mano de RafaPal, Luys Coleto y Max Romano.” Numedia Oficial

La hora de la Verdad. “Cultura Basura 2a Parte”. Rafapal, Luys Coleto, Max Romano

Descripción del video:

“Hola amigos de Numedia. Presentamos la segunda parte de “La Cultura Basura” . Este programa es mas interesante si cabe que la primera parte y como no podía ser de otra forma está conducido de la mano de RafaPal, Luys Coleto y Max Romano.
Hablamos de cómics feministas, porno y manadas, regaetón y deportes femeninos y trans, entre otros temas.” Numedia Oficial

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¡Asma al-Assad está curada! – Entrevista

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¡Asma al-Assad está curada! – Entrevista

Hace unos días se difundió la noticia de que Asma al-Assad venció la batalla contra el cáncer de mama, que le había sido diagnosticado hace un año. La Primera Dama siria se halla por fortuna oficialmente restablecida. Desde TM nos alegramos enormemente por ello, y hoy 11 de agosto aprovechamos además para felicitar a ésta gran mujer con motivo de su 44 aniversario.

Kevork Almassian, activista sirio comprometido con la verdad de lo que acontece en su patria, subtituló al inglés un video con la reciente entrevista que Asma concedió a la televisión siria hablando sobre su enfermedad y sobre su recuperación.

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Extractos de la entrevista (video a continuación)

La reportera menciona que muchos se extrañaron al notar que ella incrementaba sus apariciones públicas y sus actividades durante el tratamiento (cuando se supone que debería estar exhausta a causa de la terapia). Asma responde: “Especialmente cuando se experimentan momentos difíciles (a nivel personal), esas actividades (visitar a los heridos, a los familiares de los mártires, etc), se convierten en un imperativo moral”.

Reportera: “¿Por qué decidió tratarse en Siria?”

Asma: “Lo normal es tratarse en su propio país, no en otro. El tratamiento en Siria no sólo es la quimioterapia y el hospital, las operaciones y demás, el tratamiento en el propio país cura además el espíritu, al estar en tu tierra y cerca de tus seres queridos; eso es lo más importante en todo tratamiento.”

Reportera: “¿Y por qué en el hospital militar?”

Asma: “Lisa, ¿después de 9 años de guerra me preguntas que por qué en el hospital militar? Estoy orgullosa de haber sido tratada en el hospital militar, y me siento honrada por el hecho de que los otros pacientes que estaban allí conmigo, pocas horas o días antes estaban luchando en el frente de guerra, defendiendo a nuestro país”.

Reportera: “Algunos se preguntan por qué usted suele llevar a sus hijos a visitar a los veteranos heridos y a los familiares de los caídos. ¿Es para prepararlos para roles futuros?”

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De izquierda a derecha: Dos jóvenes no identificados, Asma al-Assad, su hija Zein y sus hijos Hafez y Karim.

Asma: “Claro, cada familia debe preparar a sus hijos para el futuro. Si no los preparamos, ¿cómo podrán servir a la patria el día de mañana? La mejor forma de preparar a nuestros hijos es enseñándoles a comprender la realidad, y cómo ésta afecta nuestro presente y nuestro futuro. Personalmente, creo que lo más importante que nuestros hijos deben aprender, es el espíritu de sacrificio. Y los mártires son el mayor ejemplo de sacrificio. Estamos orgullosos de ellos y continuamos nuestra lucha gracias a ellos. Los mártires ya no están con nosotros, pero los veteranos heridos son ejemplos vivientes de sacrificio. Y los más jóvenes deben conocerlos y aprender de ellos; deben saber que si tienen comida sobre la mesa y pueden dormir bajo techo en la seguridad de sus casas, si pueden ir a la escuela o a la universidad y si pueden viajar de una ciudad a otra, es gracias a ellos; es gracias a su sacrificio. Ese es el más noble ejemplo de patriotismo.”

Reportera: “Cuando su enfermedad fue anunciada, la mayoría de los sirios se sintieron muy entristecidos. Pero otros (los pro-terroristas) se regocijaron, diciendo cosas como ‘ahora le llegó su turno`. ¿Le dolieron esos comentarios?”

Asma: “¿Crees que aquellos que vendieron a su patria, aquellos que se levantaron en armas contra sus compatriotas siguiendo las órdenes de extranjeros y aquellos que cometieron las peores atrocidades contra el pueblo tienen el más mínimo ápice de moral? La pregunta se responde a sí misma”.

Entrevista completa (árabe con subtítulos en inglés):

Syria’s First Lady beats cancer!

A los que entiendan inglés recomendamos, por cierto, seguir el canal de Kevork “Syriana Analysis”,  uno de los mejores para conocer lo que los grandes medios no nos contarán sobre la actualidad siria.

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Primeros reveses de la Hermandad Musulmana – Thierry Meyssan

De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump (6/25)

Primeros reveses de la ‎Hermandad Musulmana‎

https://www.voltairenet.org/article207115.html

Proseguimos la publicación en nuestro sitio web del libro de Thierry Meyssan Sous nos yeux, publicado en español ‎bajo el título De ‎la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra mirada, la ‎gran farsa de las ‎primaveras árabes. En esta parte asistimos a un cambio radical en el curso de los ‎acontecimientos. Mohamed Morsi, miembro de la Hermandad Musulmana y de origen egipcio pero ‎con nacionalidad estadounidense, se había convertido en presidente de Egipto pero es derrocado ‎después de gigantescas manifestaciones en contra de su régimen mientras que en Siria fracasa el ‎asalto contra Damasco. ‎

| Damasco (Siria)
Este artículo este parte del libro De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra ‎mirada, la gran farsa de las primaveras árabes.
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A pesar de haber lanzado 40 000 hombres al asalto de Damasco –la capital siria– la ‎Hermandad Musulmana no logra tomar la ciudad. Lejos de acoger a los yihadistas como ‎‎“liberadores”, la población de Damasco resiste y la operación se convierte en un fracaso para ‎la cofradía.

11- La “Primavera árabe” en Siria

Desde el 4 de enero de 2011, fecha de apertura de la reunión del Cairo, la coordinación de ‎la ‎primavera árabe en Siria se efectúa desde la cuenta de Facebook “Syrian Revolution 2011”. Sólo ‎con ‎ver ese nombre es suficiente para entender que el objetivo de la operación era un ‎rápido ‎derrocamiento de la República Árabe Siria, tan rápido como las anteriores “revoluciones ‎de ‎colores”, ya que no se trata de modificar las mentes sino únicamente de cambiar dirigentes ‎y ‎algunas leyes del país. El día mismo de su creación, la cuenta “Syrian Revolution 2011” lanza ‎un ‎llamado a la realización de manifestaciones en las calles de Damasco, exhortación de la que ‎se ‎hace eco Al-Jazeera, mientras que Facebook atribuye a esa cuenta decenas de miles ‎de ‎‎“Followers”… cosas de la magia de la informática. Esta cuenta de Facebook tendrá un ‎papel ‎central en los próximos 5 años. Cada viernes, día de plegaria de los musulmanes, estará ‎dedicado ‎a un objetivo de la Hermandad Musulmana. ‎

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El diputado harirista libanés Okab Sakr‎

El 22 febrero llega a Líbano el senador estadounidense John McCain. Se reúne allí con líderes de ‎la ‎coalición política libanesa 14 de Marzo (pro-saudita). Entre esos líderes está el diputado ‎Okab Sakr, a quien McCain confía la misión de hacer llegar las armas a los islamistas, que ‎ya ‎esperan por ese armamento en Siria [1]. Después, el senador estadounidense sale de Beirut, se va de ‎exploración ‎hasta la frontera con Siria y escoge la ciudad libanesa de Ersal como futura base de ‎operaciones. ‎

A pesar de los llamados que la misteriosa cuenta “Syrian Revolution 2011” sigue lanzado a través ‎de ‎Facebook, habrá que esperar hasta finales de marzo para que comiencen a suceder cosas en ‎Siria. ‎La Hermandad Musulmana congrega en Deraa, ciudad del sur de Siria conocida como ‎muy ‎favorable al partido Baas, un grupo de yihadistas veteranos de Afganistán e Irak. Estos ‎individuos ‎logran desviar de su objetivo una manifestación de funcionarios que reclamaban ‎aumentos de ‎sueldo y comienzan a saquear el Palacio de Justicia. Ese mismo día, bajo la dirección ‎de oficiales ‎del Mossad israelí, esos mismos individuos atacan, en las afueras de la ciudad, un ‎centro de los ‎servicios secretos utilizado única y exclusivamente en tareas de vigilancia de la ‎actividad israelí en ‎el Golán ocupado. ‎

Al mencionar el hecho, Al-Jazeera afirma que la población de Deraa protestaba porque la ‎policía ‎había torturado varios niños que habían escrito en las paredes consignas hostiles al ‎presidente ‎Assad. La confusión reina mientras que los provocadores siguen destruyendo el centro ‎de la ‎ciudad. Durante las semanas siguientes, 3 grupos de islamistas se desplazan por Siria ‎atacando ‎blancos secundarios mal protegidos. Aunque sólo pueden atacar 3 puntos diferentes a la vez, estos ‎‎3 grupos crean la impresión de que los desórdenes se generalizan por todo el país. En ‎pocas ‎semanas, se cuentan más de 100 muertos, principalmente policías y militares. ‎

El presidente Assad reacciona a la inversa de lo que esperaban los provocadores: en vez ‎de ‎imponer una especie de “Acta Patriótica”, Assad abroga el estado de emergencia que se mantenía ‎en vigor desde la época de la guerra con Israel –de hecho Siria e Israel siguen en guerra ‎mientras ‎que el Estado hebreo aún ocupa militarmente las alturas del Golán– y disuelve la Corte ‎de ‎Seguridad del Estado. Hace además que el Parlamento adopte una ley que garantiza y organiza ‎el ‎derecho a hacer manifestaciones, denuncia los desórdenes como una operación dirigida desde ‎el ‎extranjero y exhorta al pueblo a respaldar las instituciones de la República Árabe Siria. ‎También ‎reúne a los jefes de estado mayor y prohíbe que los soldados hagan uso de sus armas si ‎existe ‎algún riesgo de daño colateral para los civiles. ‎

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El Guía de la Hermandad Musulmana en Siria, Ali Sadreddin al-Bayanuni –refugiado ‎en Lontres– establece una alianza con el ex vicepresidente sirio Abdel Halim Khaddam –‎refugiado en París. Este último había huido de Siria cuando se descubrió que, junto al jefe de ‎los servicios de inteligencia Ghazi Kanaam, estaba cubriendo el saqueo del Líbano por parte del ‎saudita Rafic Hariri.

Aprovechando esta última orden del presidente, la Hermandad Musulmana ataca un convoy ‎militar ‎en Banyas –la ciudad del ex vicepresidente Abdel Halim Khaddam, ahora miembro de la ‎oposición ‎externa. El ataque dura varias horas, bajo la mirada de la población. Por temor a herir a ‎los ‎espectadores, los soldados –en cumplimiento de la orden de su presidente– se abstienen de ‎hacer ‎uso de sus armas. Una decena de militares mueren así en el incidente. El sargento que ‎encabeza el ‎destacamento pierde las dos piernas cuando cubre una granada con su cuerpo para ‎evitar que la ‎explosión mate a sus hombres. La operación había sido organizada, desde París, por ‎el Frente de ‎Salvación de Abdel Halim Khaddam y la Hermandad Musulmana. El 6 de junio, 120 policías sirios mueren ‎en una situación idéntica, en la localidad de Jisr al-Chughur. ‎

Manifestaciones hostiles a la República Árabe Siria tienen lugar en varias ‎ciudades. ‎Contrariamente a lo que afirman los medios occidentales, los manifestantes nunca ‎reclaman ‎democracia. Las consignas más habituales son: “El pueblo quiere la caída del régimen”, ‎‎“Los ‎cristianos a Beirut, los alauitas a la tumba”, “Queremos un presidente temeroso de Dios”, ‎‎“Abajo ‎Irán y el Hezbollah”. Algunas consignas mencionan la “libertad”, pero no en el sentido ‎occidental. ‎La libertad que reclaman los manifestantes es la de practicar la sharia. ‎

En ese momento, mucha gente cree en Siria que la única información confiable es la que ‎ofrecen ‎Al-Jazeera y Al-Arabiya, las televisoras de Qatar y de Arabia Saudita que respaldaron los ‎cambios ‎de régimen en Túnez y Egipto. Y esa gente está convencida de que el presidente Assad va ‎a dimitir ‎y que la Hermandad Musulmana tomará el poder. La gran mayoría de los sirios ‎asisten ‎estupefactos a lo que creen una “revolución” y se preparan para vivir un viraje hacia el ‎islamismo. ‎Resulta muy difícil dar cifras sobre la cantidad de sirios que se manifiestan contra la ‎República o ‎que apoyan a la Hermandad Musulmana. Lo más que puede decirse con seguridad es ‎que hay en el ‎país cientos de pequeñas manifestaciones y que la más importante reunió cerca de ‎‎100 000 ‎personas en Hama. El presidente Assad recibe en Damasco a los organizadores de esta ‎última ‎demostración. Cuando les pide que expongan sus reclamos, le responden: “Que se prohíba ‎el ‎acceso de los alauitas a Hama”. Atónito, el presidente –que es alauita– pone fin a la entrevista. ‎

En París, la Hermandad Musulmana y el gobierno de Israel organizan subrepticiamente –el 4 ‎de ‎julio– una reunión pública para enrolar a la clase dirigente francesa. Al llamado del ‎‎“filósofo” ‎Bernard-Henry Levy, del ex ministro francés de Exteriores Bernard Kouchner y del futuro ‎jefe de la ‎diplomacia francesa Laurent Fabius, acuden senadores, diputados y alcaldes de todos ‎los ‎horizontes políticos –derecha, centro, izquierda y ecologistas– para respaldar lo que se les ‎vende ‎como un combate por la democracia. Nadie nota en la sala la presencia de los ‎verdaderos ‎organizadores del encuentro: Alex Goldfarb, consejero del ministro de Defensa de ‎Israel, y ‎Melhem Droubi, responsable mundial de la Hermandad Musulmana a cargo de las ‎relaciones ‎exteriores. Este último ha llegado a Francias expresamente desde Arabia Saudita. ‎

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Burhan Ghalioun (de pie, al centro, con camisa azul) abandona Siria a los 24 años y hace carrera en la enseñanza ‎universitaria en París. Al mismo tiempo, con ayuda de la NED estadounidense, crea en 1983 ‎la Organización Árabe de Derechos Humanos, en Túnez. Cuando el argelino Abassi Madani –‎del Frente Islámico de Salvación (FIS)– se exila en Qatar, el sirio Burhan Ghalioun, ‎supuestamente laico, lo ayuda a escribir sus discursos. En junio de 2011, Burhan Ghalioun ‎participa en la Conferencia por la Salvación Nacional de la Hermandad Musulmana y, ‎a propuesta de Estados Unidos, se convierte al mes siguiente en presidente del Consejo ‎Nacional Sirio (CNS). A partir de ese momento, el Departamento de Estado de Estados Unidos ‎le paga un salario por “representar al pueblo sirio”.

En agosto, se constituye en Estambul un Consejo Nacional Sirio (CNS), siguiendo el modelo ‎del ‎Consejo Nacional de Transición Libio. Ese Consejo reúne una serie de personalidades que ‎desde ‎hace años viven fuera de Siria, sólo algunos que acaban de salir del país y miembros de ‎la ‎Hermandad Musulmana. La extraña idea de que ese grupo pueda estar realmente interesado en ‎el ‎establecimiento de una “democracia” parece avalada por la presencia de algunas ‎personalidades ‎de extrema izquierda, como el profesor Burhan Ghalioun, a quien pondrán en la ‎presidencia del ‎Consejo. Pero hace años que el profesor Ghalioun trabaja con la NED estadounidense y con la ‎Hermandad ‎Musulmana. Aunque se dice laico, Ghalioun escribe los discursos de Abassi Madani –el ‎presidente ‎del Frente Islámico de Salvación (FIS) de Argelia– desde que este último se exiló en ‎Qatar. En el ‎mismo caso se encuentran George Sabra y Michel Kilo, quienes trabajan con la ‎Hermandad ‎Musulmana desde hace más de 30 años y siguieron a los trostkistas ‎estadounidenses ‎incorporándose a la NED, en 1982. Bajo la dirección del libio Mahmud Jibril, ‎George Sabra trabajó ‎en las versiones para el extranjero del programa de televisión para niños ‎Sesame Street –‎producido por el grupo francés Lagardere Média y el canal qatarí Al-Jazeera– junto ‎con Cheryl ‎Benard, esposa de Zalmay Khalilzad, embajador de Estados Unidos en la ONU, y ‎posteriormente en ‎Irak. Otro personaje cuya presencia sirve de “garantía” es Haytham Manna, el ‎mismo que se ‎ocupaba de las inversiones de los miembros sudaneses de la Hermandad ‎Musulmana.‎

Qatar compra a la OLP su turno en la presidencia rotativa de la Liga Árabe. ¿Precio? 400 ‎millones ‎de dólares. En violación de los estatutos, Qatar hace que la Liga suspenda la membrecía ‎de la ‎República Árabe Siria, a pesar de tratarse de un Estado fundador de ese grupo de países. ‎Qatar ‎propone después el envío a Siria de una Misión de Observación presidida por Sudán –país ‎que sigue ‎bajo un gobierno de la Hermandad Musulmana. Sudán designa como jefe de la Misión al ‎general ‎Mohamed Ahmed Mustafá al-Dabi, ex jefe de sus servicios secretos y ex embajador en ‎Qatar. ‎Cada Estado miembro de la Liga Árabe envía observadores para que todas las tendencias ‎estén ‎representadas en la Misión. La República Árabe Siria acepta el envío de esa Misión ‎de ‎Observadores y permite que se despliegue en el territorio nacional. Será esa la primera y única ‎vez ‎que un órgano pluralista llega a estar presente en el terreno, se reúne con todas las partes y ‎visita ‎todo el país. Se trata, en realidad, de la única fuente externa de información realmente digna ‎de ‎confianza en todo el conflicto. ‎

Todas las partes saludan favorablemente la nominación del general al-Dabi, el hombre ‎que ‎negoció la separación entre Sudán y Sudán del Sur y a quien numerosos países árabes ‎proponen ‎como candidato al Premio Nobel de la Paz. Pero la lectura de los informes preliminares ‎muestra ‎que este militar sudanés no tiene intenciones de redactar informes para complacer a ‎nadie sino de ‎dirigir una auténtica observación pluralista de la situación. Bruscamente, los ‎medios ‎internacionales cambian de tono y acusan al general al-Dabi de ser uno de los genocidas ‎de ‎Darfur. Los que antes aprobaban su designación, ahora exigen que dimita. El general sudanés ‎se mantiene en sus trece. ‎

Finalmente se publica un informe preliminar que certifica que no hay revolución en Siria. La ‎Misión ‎confirma que la exageración es considerable en cuanto a la violencia atribuida al gobierno, ‎que el ‎ejército se ha retirado de las ciudades, que no hay represión, que las víctimas son ‎principalmente ‎soldados y policías, que más de 5 000 detenidos cuyo nombres ella misma entregó ‎a las ‎autoridades sirias han sido liberados y que los medios de prensa extranjeros que solicitaron ‎cubrir ‎la situación han podido hacerlo. ‎

Lleno de cólera, Qatar paga a Sudán 2 000 millones de dólares para que se lleve a casa al ‎general ‎al-Dabi y se opone a que la Liga Árabe nombre un sucesor a la cabeza de la Misión. ‎Descabezada, ‎la Misión de Observadores de la Liga Árabe será disuelta a principios de 2012. ‎

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El sirio Abu Saleh se convierte en “corresponsal permanente” de France24 y de Al-‎Jazeera en el Emirato Islámico de Baba Amro, implantado en un barrio de la ciudad siria ‎de Homs. Durante 2 meses, este individuo escenifica bombardeos inexistentes ‎supuestamente perpetrados contra ese barrio por las “fuerzas del régimen”, participa en la ‎condena a muerte de 150 habitantes del barrio ocupado por los yihadistas, supuestamente agonizante‎ se dirige ‎a sus espectadores (foto) y después, “milagrosamente” curado, incendia un ‎oleoducto y comete otras fechorías. A la caída del Emirato Islámico de Baba Amro, Abu Saleh ‎huye a París. Posteriormente reaparece en la región siria de Idlib.

Igualmente furiosa de ver como la República Árabe Siria logra salir adelante, la ‎Hermandad ‎Musulmana decide instaurar un Emirato Islámico. Luego de varios intentos, logrará ‎hacerlo en ‎Baba Amro, un barrio de la ciudad siria de Homs, donde previamente había cavado y ‎acondicionado ‎toda una red de túneles para garantizar el abastecimiento de sus combatientes en ‎caso de asedio. ‎Allí concentra la cofradía 3 000 hombres armados, 2 000 de ellos takfiristas sirios. ‎Esos elementos son de hecho ‎los miembros del subgrupo de la Hermandad Musulmana denominado “Excomunión ‎y ‎Inmigración”, creado en tiempos del presidente egipcio Anwar el-Sadat. ‎

Estos elementos implantan en Baba Amro un “Tribunal Revolucionario” con el que juzgan ‎y ‎condenan a muerte a más de 150 habitantes del barrio, que son degollados en público. ‎Los ‎habitantes del barrio huyen, con excepción de unas 40 familias. Los takfiristas levantan ‎barreras en ‎todos los puntos de acceso al barrio y las fuerzas especiales francesas se encargan de ‎instalar en ‎ellos el mejor armamento disponible en Occidente. La campaña terrorista del primer ‎año de ‎desórdenes da paso con ello a una guerra de posiciones, en concordancia con el plan ‎expuesto en ‎‎2004 en el libro La Administración de la Barbarie. En lo adelante, los islamistas reciben de la ‎OTAN un armamento más sofisticado que el que posee la República Árabe Siria, cuyo ejército es ‎objeto de un embargo desde el año 2005. ‎

Una mañana, el Ejército Árabe Sirio penetra en Baba Amro, cuyas defensas finalmente ha ‎logrado ‎neutralizar. Los militares franceses, los periodistas y algunos líderes ya han huido y ‎reaparecen en ‎Líbano días después. Los takfiristas se rinden. La guerra que estaba comenzando ‎parece haber ‎terminado, como en Líbano –en 2007–, cuando el ejército libanés derrotó al grupo ‎Fatah al-Islam. ‎Pero los islamistas no están liquidados. ‎

Una nueva operación se prepara desde Jordania, bajo la dirección de la OTAN. Esa ‎operación ‎incluye un gran ataque contra la capital siria, Damasco, en el marco de una gigantesca ‎operación ‎sicológica. Pero es anulada en el último instante. Abandonados por Francia en Baba ‎Amro, los ‎islamistas acaban de recibir una contraorden de Estados Unidos, que está conversando ‎con Rusia ‎sobre la posibilidad de compartir con ella el Medio Oriente. Ambos países firman una ‎promesa de paz en Ginebra, el 30 de junio de 2012. ‎

12- Punto final para la “primavera árabe” en Egipto

En Egipto, la Hermandad Musulmana controla el nuevo Parlamento. Aunque la nueva ‎Constitución ‎ha sido adoptada con un 77% de aprobación después un referéndum, la cofradía ‎estima que ese ‎texto –redactado expresamente para permitir la elección de sus miembros– no ‎pasa de ser la ‎modificación –demasiado ligera a su gusto– de un viejo texto, así que designa una ‎Asamblea ‎Constituyente de 100 personas, 60 de ellas miembros de… la Hermandad Musulmana. ‎

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En cuanto Washington obliga al presidente Mubarak a dimitir, el jeque egipcio Yussef ‎al-Qaradawi regresa de Qatar en un avión privado. Administrador del Centro de Estudios ‎Islámicos de Oxford –cuyo presidente es el príncipe Charles– y consejero espiritual del canal ‎satelital qatarí Al-Jazeera, el jeque Qaradawi tiene en esa televisión qatarí su propio programa ‎semanal sobre la charia. Ya en El Cairo, Qaradawi se presenta personalmente en la plaza ‎Tahrir, donde condena la democracia y se pronuncia por la ejecución de los homosexuales.

La cofradía resalta que los jóvenes demócratas podrían cuestionar el poder del ejército. ‎La ‎campaña con vista a la elección presidencial proporciona a los islamistas una oportunidad ‎para ‎llamar a regenerar Egipto a través del Corán. Yussef al-Qaradawi predica que luchar contra ‎los ‎homosexuales y recuperar la Fe es más importante que enfrentarse a Israel por el ‎reconocimiento ‎de los derechos del pueblo palestino [2]. Mientras los sunnitas se abstienen ‎masivamente en la ‎elección presidencial, la Hermandad Musulmana impide el voto en las ciudades ‎y poblados ‎cristianos, de manera que 600 000 electores no logran ejercer su derecho al voto. ‎

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La Comisión Electoral egipcia “confirma a Mohamed Morsi como presidente de Egipto ‎para evitar al país un episodio sangriento si [proclamara] la elección del general Ahmed ‎Shafiq”.

A pesar de todo, ‎el veredicto de las urnas da la victoria al general Ahmed Chafik –ex primer ‎ministro de Mubarak– ‎con una pequeña ventaja de 30 000 votos. La cofradía amenaza entonces a ‎los miembros de la ‎Comisión Electoral con tomar represalias contra sus familias y, al cabo de 13 ‎días, la Comisión ‎atribuye la victoria al miembro de la Hermandad Musulmana Mohamed Morsi [3]. La ‎‎“comunidad ‎internacional” prefiere mirar para otro lado y alabar el carácter democrático de la ‎elección. ‎

Mohamed Morsi es ingeniero en la NASA. Es ciudadano estadounidense ‎y ‎cuenta con una acreditación que le da acceso a secretos militares en el Pentágono. Desde ‎su ‎llegada al poder en Egipto, se dedica a rehabilitar y fortalecer la Hermandad Musulmana y ‎a ‎estrechar sus vínculos con Israel. El día del aniversario del asesinato de Anwar el-Sadat, el ‎nuevo ‎presidente recibe a los asesinos en palacio. También nombra gobernador de Luxor al ‎responsable ‎de la masacre terrorista perpetrada en ese distrito en 1997. En cambio, persigue a los demócratas ‎que habían participado en manifestaciones sin exigir la renuncia de Hosni Mubarak ‎sino sólo ‎denunciando aspectos de su política. Morsi apoya además una gran campaña de ‎pogromos de la ‎Hermandad Musulmana contra los cristianos y cubre los abusos y crímenes de los ‎miembros de la ‎cofradía: linchamientos, saqueo de los arzobispados e incendio de iglesias. Al ‎mismo tiempo ‎privatiza las grandes empresas egipcias y anuncia la posible venta del Canal de Suez ‎a Qatar, que ‎en ese momento sirve de padrino a la cofradía. Desde el palacio presidencial, Morsi habla al ‎menos 4 veces ‎por teléfono con Ayman al-Zawahiri, el jefe mundial de al-Qaeda. ‎

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Conferencia de prensa en la sede de la Hermandad Musulmana con el Guía Mundial de ‎la cofradía (al centro) y con el presidente egipcio Mohamed Morsi (a la izquierda).

En definitiva, Mohamed Morsi acaba ganándose la enemistad de todos. Todos los ‎partidos ‎políticos, incluyendo a los propios salafistas –aunque exceptuando, por supuesto, a la ‎Hermandad ‎Musulmana– comienzan a participar en manifestaciones contra Morsi. Esas protestas ‎llegan a ‎reunir 33 millones de personas que salen a las calles y llaman al ejército a devolver el país ‎al pueblo ‎egipcio. Indiferente al clamor del pueblo, el presidente Morsi ordena al ejército egipcio ‎que se ‎prepare para atacar la República Árabe Siria, en ayuda de los seguidores sirios de la ‎Hermandad ‎Musulmana. Esa decisión colmará la copa, sellando su destino como presidente. ‎

El 3 de julio de 2013, cuando en Washington las oficinas federales cierran sus puertas antes ‎del ‎extenso fin de semana del 4 de julio –la fiesta nacional estadounidense–, el ejército egipcio da ‎un ‎golpe de Estado. Mohamed Morsi es arrestado y enviado a la cárcel mientras que las calles ‎se ‎convierten en campos de batalla donde los miembros de la Hermandad Musulmana y sus ‎familias ‎se enfrentan a las fuerzas del orden. ‎

13- La guerra contra Siria

Se dice que “en política, las promesas sólo comprometen a quien se las cree”. Un mes después ‎de ‎la primera conferencia de Ginebra sobre Siria y la firma de la paz y sólo unos días después de ‎la ‎conferencia de los “Amigos de Siria” realizada en París, nuevamente se aprueba la guerra, ‎con ‎asistencia de la OTAN. Nombre de código: “Volcán de Damasco y Terremoto en Siria”. ‎

Cuarenta mil hombres entrenados precipitadamente en Jordania cruzan la frontera y se ‎lanzan ‎sobre Damasco mientras que un atentado elimina a importantes responsables que ‎participaban en ‎una reunión del Consejo Nacional de Seguridad sirio. El ejército y los servicios ‎secretos sirios ‎quedan decapitados. ‎

Los yihadistas que atacan la capital siria son mercenarios reclutados entre las capas pobres ‎del ‎mundo musulmán. Muchos ni siquiera hablan árabe y no han recibido más que una semana ‎de ‎entrenamiento. Algunos creen estar luchando contra los israelíes. Sufren gran número de bajas ‎y ‎se repliegan. ‎

En la larga guerra que viene después, el Ejército Árabe Sirio –que trata de ‎defender ‎prioritariamente a su población y tiene para ello que replegarse hacia las grandes ‎ciudades– se ‎enfrenta a yihadistas que tratan de hacer imposible la vida en vastas extensiones de ‎territorio. ‎Esos elementos parecen renovar sus filas infinitamente. Cada mes llegan nuevos ‎yihadistas que ‎toman el lugar de los que mueren en combate o desertan. Todos los delincuentes ‎del mundo ‎musulmán llegan a Siria para probar suerte por unos cuantos cientos de dólares al mes. ‎Oficinas de ‎reclutamiento se abren públicamente en países como Túnez y Afganistán, aunque se ‎hacen más ‎discretas en otros, como Pakistán y Marruecos. Pero el número de bajas que los ‎yihadistas sufren ‎en los combates es tremendamente elevado. En julio de 2013, según INTERPOL, ‎se registran en 9 países operaciones de evasión extremadamente sofisticadas para sacar a líderes ‎islamistas de las ‎cárceles y enviarlos a Siria. Por ejemplo:
- el 23 de julio, entre 500 y 1 000 presos se escapan de las cárceles de Taj y Abu Graib, en Irak;‎
- el 27 de julio, 1 117 presos se escapan de la cárcel de Kuafia –en Bengazi, Libia– como ‎resultado ‎de un motín iniciado dentro de la cárcel, en coordinación con un ataque desde el ‎exterior;‎
- durante la noche del 29 al 30 de julio, 243 talibanes se escapan de la cárcel de Dera Ismail ‎Khan, ‎en zonas tribales pakistaníes.‎

El Ejército Árabe Sirio incinera la mayoría de los cadáveres de los yihadistas, pero los que ‎logra ‎identificar son conservados y devueltos a sus familias. Como Argelia, con la Fundación ‎Abdelkader, ‎varios países crean discretamente canales para repatriar esos cuerpos. Hoy en día, el ‎Ejército ‎Árabe Sirio aún conserva más de 30 000 cadáveres identificados que nunca han sido ‎reclamados. ‎

Los países occidentales que inicialmente habían enviado miembros de sus fuerzas ‎especiales, ‎reclutándolos entre sus soldados con doble nacionalidad –generalmente musulmanes ‎de origen ‎magrebí–, organizan sus propios canales para el reclutamiento de yihadistas. En Francia, ‎se crea ‎una red de reclutamiento en las prisiones, con participación de mezquitas salafistas. Esos ‎miles de ‎individuos se unen a las decenas de miles que llegan a Siria desde el “Medio Oriente ‎ampliado”. ‎Aunque se ignora la cifra exacta de personas que participan en esta guerra, se estima ‎que el ‎número total de yihadistas locales y extranjeros que luchan tanto en Irak como en Siria, ‎desde ‎‎2011, sobrepasa los 350 000. Esa cifra es superior a los efectivos de cualquier ejército ‎regular de la ‎Unión Europea y dos veces superior a los del Ejército Árabe Sirio. ‎

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A través de la televisión saudita al-Safa, el jeque sirio Adnan al-Arour exhorta a ‎emprender en Siria masacres contra los alauitas. Este individuo se convertirá en el referente ‎religioso del llamado “Ejército Sirio Libre”.

El jeque Adnan al-Arour garantiza la unidad ideológica de los yihadistas como “jefe espiritual ‎del ‎Ejército Sirio Libre”. Este pintoresco personaje se dirige semanalmente a un amplio público ‎a ‎través de su propio programa de televisión, caldea los ánimos con constantes llamados a ‎derrocar ‎al tirano y defiende una visión patriarcal y autoritaria de la sociedad. Adnan al-Arour va ‎derivando ‎poco a poco hacia llamados de naturaleza sectaria, en los que exhorta a masacrar a ‎los ‎cristianos y los alauitas. Este individuo fue suboficial en el Ejército Árabe Sirio hasta que ‎fue ‎arrestado por haber violado a varios jóvenes reclutas. Huyó entonces a Arabia Saudita, donde ‎se ‎convirtió en jeque al servicio de Alá. ‎

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El Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos se reúne en la Casa Blanca, el 13 de junio ‎de 2013. En la foto aparecen Gayle Smith, directora para el Desarrollo de la Democracia (la persona de pelo blanco sentada a la derecha) y el miembro de la Hermandad Musulmana ‎Rashad Hussain ‎(la cuarta persona desde la izquierda)‎. Aunque participó en esta reunión, el consejero de ‎seguridad nacional, Tom Donilon, no está en la foto. Pero sí aparece (a la izquierda y con ‎turbante) el jeque Abdallah ben Bayyah, representante de la Hermandad Musulmana y ‎segundo de Yussef al-Qaradawi.‎

Los yihadistas reciben generalmente un armamento básico, disponen de cantidades ilimitadas ‎de ‎municiones y están organizados en katibas –pequeñas unidades de varios cientos de hombres–‎‎ ‎cuyos jefes reciben un equipamiento ultrasofisticado, como maletines de comunicación que ‎les permiten recibir directamente imágenes satelitales sobre los movimientos del Ejército Árabe ‎Sirio. ‎Se trata por ello de una lucha desigual en la que el Ejército Árabe Sirio, aunque mucho ‎mejor ‎entrenado, sólo dispone de armamento anterior al año 2005 –debido al embargo ‎internacional ‎que le ha sido impuesto– y no tiene ningún tipo de acceso a datos de inteligencia ‎satelital. ‎

Contrariamente al Ejército Árabe Sirio, cuyas fuerzas y unidades coordinan sus acciones y se ‎hallan ‎todas bajo la autoridad del presidente Bachar al-Assad, las katibas yihadistas se ‎disputan ‎constantemente entre sí, incluso en pleno campo de batalla, donde existe gran rivalidad ‎entre ‎diferentes cabecillas que se creen todos “señores de la guerra”. Pero todos reciben ‎refuerzos, así ‎como el armamento y las municiones que utilizan, y datos de inteligencia, de un ‎estado mayor ‎único –el LandCom de la OTAN, situado en la ciudad turca de Esmirna (Izmir)–, al cual todos deben ‎obediencia. Sin embargo, Estados Unidos encuentra enormes dificultades a la ‎hora de lograr que ‎ese sistema funcione ya que numerosos actores internacionales pretenden ‎realizar operaciones a ‎espaldas de sus demás aliados. Así lo hace Francia –a espaldas del Reino ‎Unido–, al igual que ‎Qatar, que actúa en detrimento de Arabia Saudita. ‎

En cuanto el Ejército Árabe Sirio se repliega de un territorio, los yihadistas que logran ocuparlo ‎‎“se ‎entierran” construyendo allí túneles y búnkeres. Cuando los sauditas enviaron al millonario ‎Osama ‎ben Laden a Afganistán lo hicieron porque era un especialista en obras públicas, que ya ‎había ‎supervisado la construcción de túneles en montañas –más exactamente la ampliación del ‎cauce de ‎ríos subterráneos. Esta vez, expertos de la OTAN especializados en ingeniería civil son ‎enviados a Siria para supervisar la construcción para los yihadistas de obras defensivas de proporciones gigantescas.‎

‎(Continuará) ‎

Thierry Meyssan

[1] «Diputado libanés dirige el tráfico de armas hacia Siria», Red Voltaire, 5 de diciembre de 2012.

[2] Global Mufti: The Phenomenon of Yusuf Al-Qaradawi, Bettina Graf y Jakob Skovgaard-Petersen, Hurst, 1999; Hamas and Ideology. Sheikh Yūsuf al-Qaraḍāwī on the Jews, Zionism and Israel, Shaul Bartal y Nesya Rubinstein-Shemer, Routledge, 2018.

[3] «La Comisión Electoral egipcia cedió al chantaje de la Hermandad Musulmana», Red Voltaire, 20 de junio de 2012.

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Quique Romero y Rafapal sobre el caso Epstein – “A Contramano”

A CONTRAMANO #54 – Epstein x RAFAPAL

ROMERO en La RZ – 30/7/19
Junto al legendario periodista de investigación español Rafael Palacios, analizamos las últimas novedades sobre el escándalo de pedofilia que viene sacudiendo al poder global desde sus cimientos.
ANTISISTEMISMO EXPLICITO con la conducción de Enrique Romero, todos los martes a las 13 hs. en http://www.larz.com.ar

El Canal de QQ

 

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EEUU e Israel preparan saqueo del petróleo en zonas sirias ocupadas

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Estados Unidos e Israel preparan saqueo ‎del petróleo en las zonas sirias ocupadas

Red Voltaire | 16 de julio de 2019

https://www.voltairenet.org/article207042.html

Estados Unidos autorizó a sus mercenarios kurdos en el norte de Siria a explotar el petróleo en las ‎zonas que controlan y venderlo a Israel. ‎

El diario libanés Al-Akhbar publicó la carta de misión del hombre de negocios israelo-‎estadounidense Mordechai Kahana (foto). Inicialmente, los voceros del “gobierno” títere de la región ‎siria que esos grupos armados kurdos llaman Rojava desmintieron la información de Al-Akhbar. ‎

Pero el propio Mordechai Kahana la confirmó en la prensa de Israel, no en la prensa de ‎Estados Unidos, explicando que no actuaba como israelí sino como ciudadano estadounidense. ‎En ese caso, Estados Unidos y el Pentágono estarían violando las Convenciones de Ginebra que ‎prohíben a toda potencia ocupante el saqueo de los recursos del país cuyos territorios ocupa, ‎como ya hicieron antes Turquía y el Emirato Islámico (Daesh).‎

Las reservas de hidrocarburos descubiertas en Siria se extienden por toda la geografía de ese país, pero el ‎‎90% de los pozos de petróleo en estado de funcionar se encuentran en la zona ilegalmente ocupada ‎por fuerzas de Estados Unidos y Francia. ‎

‎«Rojava» es la apelación que con la que se pretende designar un seudo Kurdistán en suelo sirio ‎pero no es parte del espacio que la Comisión King-Crane de 1919 había atribuido a los kurdos, ‎proposición aprobada en 1920 por el Tratado de Sevres. Durante la agresión de las potencias ‎occidentales contra Siria, Estados Unidos realizó allí una limpieza étnica, propiciando la expulsión ‎de las poblaciones cristianas y árabes y estimulando la llegada de migrantes kurdos provenientes ‎de Turquía e Irak. ‎

El propio Mordechai Kahana contribuyó a la emigración de judíos sirios durante la agresión ‎occidental iniciada en 2011. Incluso financió las estancias ilegales en Siria del senador ‎estadounidense John McCain y restauró sinagogas en esos territorios sirios. ‎

Según la prensa libanesa, Mordechai Kahana fue uno de los responsables del programa israelí de ‎creación de una zona-tapón en la frontera entre Israel y Siria. El objetivo era crear un ‎‎«Drusistán» alrededor del mayor sirio Khaldoun Zeineddin, siguiendo el modelo del «Kurdistán» ‎en el norte de Siria, pero ese proyecto nunca funcionó por falta de colaboradores.

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Las mentiras de la independencia de América – Sott Media

Las mentiras de la independencia de América

Sott Media: “En esta segunda entrega de nuestro especial sobre la historia de Hispanoamérica, discutiremos sobre los mal llamados movimientos de independencia en el nuevo continente, que desmembraron el gigantesco territorio, poderío y economía del imperio católico español. ¿Respondieron en realidad los próceres de la independencia a un llamado del pueblo? ¿Qué condiciones políticas existían que hicieron propicio el éxito de la secesión de las indias americanas? ¿Qué papel jugó la influencia y apoyo británico en el desarrollo de los eventos que culminaron con el establecimiento de Sudamérica como la conocemos hoy? ¿Qué podemos decir de los héroes que han llenado los libros de historia en América como Simón Bolívar o José de San Martín?

Existe evidencia que indicaría que estos líderes no eran en realidad heroicos libertadores, sino algo más parecido a espías del imperio británico para quienes el fin justificaba los medios.

Sobre estos temas estaremos discutiendo este sábado en nuestro programa semanal.

SRN en español se transmite todos los sábados a las 13:30 hs. de Argentina, 11:30 hs. de México y 18:30 hs. de España.

Sott Media

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La Hermandad Musulmana, como cofradía de asesinos – Thierry Meyssan

De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump (2/25)

La Hermandad Musulmana, como ‎cofradía de asesinos

por Thierry Meyssan

https://www.voltairenet.org/article206882.html

Continuamos la publicación por episodios del libro de Thierry Meyssan Sous nos yeux, titulado en ‎español De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra mirada, la gran farsa ‎de las primaveras árabes. En este episodio, se describe la creación de una sociedad secreta egipcia, ‎la Hermandad Musulmana, y su posterior rediseño, después de la Segunda Guerra Mundial, por los ‎servicios secretos del Reino Unido. También relata cómo el MI6 britanico utilizó entonces la ‎Hermandad Musulmana para asesinar políticos en Egipto, ex colonia de la Corona británica. ‎

Red Voltaire | Damasco (Siria) | 29 de junio de 2019

Este artículo este parte del libro De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. Ante nuestra ‎mirada, la gran farsa de las primaveras árabes.

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Hassan al-Banna, fundador de la Hermandad Musulmana. Casi no hay información sobre la ‎familia de Hassan al-Banna, sólo se sabe que eran relojeros, oficio que en Egipto era exclusivo de la ‎comunidad judía.

Las “primaveras árabes”, como las vivió la ‎Hermandad Musulmana

En 1951, los servicios secretos anglosajones crearon, a partir de una antigua ‎organización homónima, la Hermandad Musulmana, una sociedad secreta con carácter ‎político, y la utilizaron sucesivamente para asesinar a las personalidades que les ‎oponían resistencia. Posteriormente, a partir de 1979, la Hermandad Musulmana fue ‎utilizada como fuente de mercenarios contra los soviéticos. A inicios de los años 1990, ‎fue incorporada a la OTAN y, en los años 2010, el objetivo fue llevarla al poder en los ‎países árabes. La Hermandad Musulmana y la Orden de los Naqchbandis (sufista) ‎reciben financiamiento, por al menos 80 000 millones de dólares, de la familia real ‎saudita, lo cual las convierte en uno de los ejércitos más grandes del mundo. Todos los ‎líderes yihadistas, incluyendo los del Emirato Islámico (Daesh), son parte de ese ‎dispositivo militar.‎

‎1-‎ La Hermandad Musulmana en Egipto ‎

Cuatro imperios desaparecen durante la Primera Guerra Mundial: el Reich germánico, el Imperio ‎Austrohúngaro, la Santa Rusia zarista y la Sublime Puerta otomana. En la embriaguez del triunfo, ‎los vencedores pierden todo sentido de la medida al imponer sus condiciones a los vencidos. ‎

En Europa, el Tratado de Versalles impone condiciones inaceptables a Alemania, señalándola ‎como única responsable del conflicto. ‎

En el Oriente, surgen graves dificultades con el desmembramiento del Califato otomano: en 1920, ‎en la Conferencia de San Remo y de conformidad con los acuerdos secretos Sykes-Picot ‎adoptados en 1916, el Reino Unido es autorizado a crear el hogar judío de Palestina mientras que ‎Francia recibe luz verde para colonizar Siria –que en aquella época incluye el actual Líbano. Pero, ‎en lo que queda del Imperio Otomano, Mustafá Kemal se rebela al mismo tiempo contra el Sultán, ‎que había perdido la guerra, y contra los occidentales que se apoderan de su país. En 1920, ‎durante la Conferencia de Sevres, los participantes dividen el Califato otomano en pequeños ‎territorios para crear todo tipo de nuevos Estados, incluyendo un Kurdistán. Pero la población ‎turco-mongola de Tracia y de Anatolia se rebela y pone a Kemal en el poder. Finalmente, en 1923, ‎la Conferencia de Lausana traza las fronteras actuales de Turquía, abandona al proyecto de ‎creación de un Kurdistán y organiza ingentes desplazamientos de poblaciones, que dejan como ‎saldo más de medio millón de muertos. ‎

Al igual que en Alemania, donde Adolf Hitler rechaza el futuro que se le impone a su país, en el ‎Medio Oriente un hombre se levanta contra la nueva división de la región. Un maestro egipcio ‎funda un movimiento que plantea el restablecimiento del Califato derrotado por las potencias ‎occidentales. Ese hombre es Hassan al-Banna y la organización, creada en 1928, es la Hermandad ‎Musulmana.‎

El Califa es, en principio, el Sucesor del Profeta, y todos le deben obediencia. Es, por supuesto, un ‎título muy ambicionado. La Historia registra la existencia de grandes dinastías de califas: los ‎Omeyas, los Abasidas, los Fatimidas y los Otomanos. El próximo Califa será el hombre que logre ‎apoderarse del título, y el “Guía General” de la Hermandad Musulmana se cree perfectamente ‎capaz de regir el mundo musulmán. ‎

La Hermandad Musulmana se expande muy rápidamente. Su intención es actuar desde dentro del ‎sistema para reinstaurar las instituciones islámicas. Sus miembros están obligados a jurar fidelidad ‎al fundador sobre el Corán y además sobre un sable o un revólver. Aunque se expresa en términos ‎religiosos, el objetivo de esta cofradía es exclusivamente político. Hassan al-Banna y sus sucesores ‎nunca hablarán del islam como religión ni evocarán una espiritualidad musulmana. El islam es para ellos sólo un dogma, una sumisión a Dios y el ejercicio del poder. Por supuesto, los egipcios que ‎respaldan esa cofradía no la perciben de esa manera y la siguen porque ella misma dice seguir a Dios. ‎

Para Hassan al-Banna, la legitimidad de un gobierno no se mide de la misma manera como se ‎evalúa la de los gobiernos occidentales, o sea por su representatividad, sino por su capacidad para ‎defender lo que él considera el “modo de vida islámico”‎: el modo de vida del Egipto otomano del siglo XIX. La Hermandad Musulmana nunca tendrá en cuenta que el islam tiene una historia y que los modos de ‎vida de los musulmanes difieren considerablemente en las diferentes regiones y épocas. Tampoco ‎tendrá en cuenta que el Profeta revolucionó la sociedad beduina en la que él mismo vivió y que el ‎modo de vida que se describe en el Corán es sólo una etapa fijada para esos hombres. Para la ‎Hermandad Musulmana y sus miembros, las reglas penales del Corán –la Sharia– no corresponden ‎a una situación determinada sino que fijan leyes inalterables, que el Poder puede utilizar a su ‎favor. ‎

Para la Hermandad Musulmana, el hecho que la religión musulmana se haya difundido a menudo a ‎punta de espada viene a justificar el uso de la fuerza. Los dirigentes de la cofradía nunca ‎reconocerán que el islam haya podido propagarse también a través del ejemplo. Esto no impide a ‎Hassan al-Banna y a los miembros de la Hermandad Musulmana presentarse a elecciones –y ‎perderlas. Si condenan los partidos políticos, no es porque se opongan al multipartidismo sino ‎porque afirman que, al separar la política de la religión, esas formaciones han caído en la ‎corrupción. ‎

La doctrina de la Hermandad Musulmana es la ideología del “islam político”. En francés se designa ‎como “islamismo”, un término que acabará poniéndose muy de moda. ‎

En 1936, Hassan al-Banna escribe al primer ministro Mustafá el-Nahhas Pachá y exige:‎
‎“una reforma de la legislación y la unión de todos los tribunales bajo la sharia;
el reclutamiento en el seno de los ejércitos con el establecimiento de un voluntariado bajo el ‎estandarte de la yihad;
la conexión entre los países musulmanes y la preparación de la restauración del Califato, en ‎aplicación de la unidad que el Islam exige.”‎

Durante la Segunda Guerra Mundial, la Hermandad Musulmana se declara neutral. Pero en ‎realidad se convierte en un servicio de inteligencia del Reich. Sin embargo, a partir de la ‎incorporación de Estados Unidos a la guerra, cuando comienza a cambiar la suerte de las armas, la ‎cofradía se dedica a un doble juego y obtiene financiamiento británico a cambio de información ‎sobre su primer empleador. La Hermandad Musulmana demuestra así su total carencia de ‎principios y su más puro oportunismo político. ‎

El 24 de febrero de 1945, los miembros de la cofradía deciden de jugarse el todo por el todo y ‎asesinan al primer ministro egipcio en medio de una sesión del Parlamento. El resultado será una ‎escalada de violencia, marcada por una ola de represión contra los miembros de la Hermandad ‎Musulmana y una serie de asesinatos políticos, que llega hasta el asesinato del nuevo primer ‎ministro, el 28 de diciembre de 1948. Como represalia, el propio Hassan al-Banna es asesinado, el ‎‎12 de febrero de 1949. Poco después, un tribunal creado en el marco de la ley marcial envía la ‎mayoría de los miembros de la Hermandad Musulmana a la cárcel y disuelve la cofradía. ‎

Aquella organización secreta no era, en el fondo, otra cosa que una banda de asesinos que ‎aspiraban a alcanzar el poder utilizando el Corán para disimular su ambición. Su historia debió ‎terminar ahí. Pero no fue así. ‎ ‎ ‎

‎2-‎ Refundación de la Hermandad Musulmana por los anglosajones y paz separada con Israel

 

La capacidad de la cofradía para movilizar gente y convertirla en asesinos había llamado la ‎atención de las grandes potencias. ‎

Aunque siempre lo negó, Sayyid Qutb era francmasón. El 23 de abril de 1943, publicó en la revista “al-Taj al-Masri” (“La Corona de Egipto”) un artículo titulado ‎‎“Por qué me hice francmasón”.‎

Dos años y medio después de su disolución, los anglosajones forman una nueva organización y la ‎denominan “Hermandad Musulmana”. Aprovechando el encarcelamiento de los dirigentes ‎históricos de la primera Hermandad Musulmana, el ex juez Hassan al-Hodeibi es electo como Guía ‎General de la cofradía. ‎

A pesar de lo que casi todo el mundo cree, no existe ningún tipo de continuidad histórica entre la ‎antigua Hermandad Musulmana y su sucesora. Lo cierto es que una unidad de la antigua sociedad ‎secreta –llamada “El Aparato Secreto”– había recibido del propio Hassan al-Banna la misión de ‎perpetrar los atentados, cuya autoría él siempre negaba. Esa organización dentro de la ‎organización, tan secreta que no se vio afectada por la disolución de la cofradía, se pone a la ‎disposición del sucesor de al-Banna. El Guía la desautoriza y declara que quiere alcanzar sus ‎objetivos sólo de manera pacífica. Es difícil determinar con exactitud lo sucedido en aquel ‎momento entre los anglosajones –deseosos de recuperar la antigua sociedad secreta– y el Guía, ‎quien creía estar recuperando sólo la audiencia de la cofradía entre las masas. En todo caso, el ‎Aparato Secreto se mantuvo y la autoridad del Guía decreció, en beneficio de otros jefes de la ‎cofradía, dando paso a una verdadera guerra intestina. La CIA introdujo en la dirección al ‎francmasón Sayyid Qutb [1], el teórico de la yihad, quien es condenado por el Guía hasta que este último llega a un ‎acuerdo con el MI6.‎

Resulta imposible precisar las relaciones de subordinación interna entre unos y otros, de un lado ‎porque cada rama extranjera de la cofradía goza de autonomía, y también porque las unidades ‎secretas existentes dentro de la organización ya no dependen necesariamente ni del Guía General, ‎ni del Guía local, sino a veces directamente de la CIA y del MI6. ‎

Durante el periodo posterior a la Segunda Guerra Mundial, los británicos tratan de organizar el ‎mundo de forma que este se mantenga fuera del alcance de los soviéticos. En septiembre de 1946, ‎Winston Churchill plantea, en Zurich, la idea de crear los “Estados Unidos de Europa”. Siguiendo ‎ese mismo principio, propone también la creación de la Liga Árabe. En ambos casos, el objetivo es ‎unir una región excluyendo a Rusia. Desde el inicio de la guerra fría, Estados Unidos crea, por su ‎parte, asociaciones –como el American Committee on United Europe y los American Friends of the ‎Middle East [2]– encargadas de estimular esa tendencia a favor ‎de sus propios intereses. En el mundo árabe, la CIA organiza dos golpes de Estado: el primero, en ‎Damasco, a favor del general Hosni Zaim –en marzo de 1949– y luego en El Cairo, con los Oficiales ‎Libres –en julio de 1952. El objetivo es apoyar movimientos nacionalistas, considerados hostiles a ‎los comunistas. Es con esa idea en mente que Washington envía al general SS Otto Skorzeny a ‎Egipto y al general nazi Fazlollah Zahedi a Irán. Ambos llegan con cientos de ex jefes de la Gestapo ‎para dirigir la lucha anticomunista. ‎

En Egipto, Skorzeny modela la policía según una tradición de violencia. En 1963, este veterano de ‎las SS optará por la CIA y el Mossad, en contra de Nasser. En Irán, Zahedi crea la SAVAK, la policía ‎política más brutal de la época.‎

Hassan al-Banna ya había señalado el objetivo de la Hermandad Musulmana: tomar el poder ‎utilizando para ello la religión. Ahora, Qutb define la vía, que será la yihad. Cuando los adeptos ‎hayan aceptado la superioridad del Corán, será posible apoyarse en este para organizarlos como ‎ejército y enviarlos a la lucha. Qutb desarrolla una teoría maniquea que establece una diferencia ‎entre lo que es islamista y lo “tenebroso”. Para la CIA y el MI6, esa manipulación mental permite ‎utilizar a los adeptos para controlar los gobiernos nacionalistas árabes y luego desestabilizar las ‎regiones musulmanas de la Unión Soviética. La Hermandad Musulmana se convierte en vivero de ‎innumerables terroristas, bajo el eslogan “Alá es nuestro objetivo. El Profeta es nuestro jefe. El Corán es nuestra ley. La Yihad es nuestra vía. El Martirio, es nuestro deseo.”‎

El pensamiento de Qutb es racional, pero no razonable. Despliega una retórica invariable ‎(Alá/Profeta/Corán/Yihad/Martirio), que nunca deja posibilidad de discusión. Plantea la superioridad ‎de su propia lógica por sobre la razón humana. ‎

El 23 de septiembre de 1953, el presidente Eisenhower recibe una delegación de la Hermandad Musulmana en la Casa Blanca.

La CIA organiza en la Universidad de Princeton un coloquio sobre “La situación de los musulmanes ‎en la Unión Soviética”. Es una oportunidad para recibir en Estados Unidos una delegación de la ‎Hermandad Musulmana, encabezada por uno de los jefes de la rama armada de la cofradía: Said ‎Ramadan. En su informe, el oficial de la CIA a cargo del seguimiento señala que Ramadan no es un ‎extremista religioso, sino más bien un fascista, lo cual es una manera de subrayar el carácter ‎exclusivamente político de la Hermandad Musulmana. El coloquio termina con una recepción en la ‎Casa Blanca, con el presidente Eisenhower, el 23 de septiembre de 1953. Así queda sellada la ‎alianza entre Washington y el yihadismo.‎

La CIA, que había vuelto a crear la cofradía para utilizarla contra de los comunistas, comienza por ‎servirse de ella para ayudar a los nacionalistas. En aquella época, los representantes de la CIA en el ‎Medio Oriente eran antisionistas provenientes de la clase media. Pero fueron rápidamente ‎desplazados por altos funcionarios de origen anglosajón e ideología puritana, que venían de las ‎grandes universidades y eran favorables a Israel. Washington entró entonces en conflicto con los ‎nacionalistas y la CIA volvió la Hermandad Musulmana en contra de ellos.‎

Said Ramadan y Sayyid Abdul Ala Maududi tuvieron un programa semanal en Radio Pakistán, emisora creada por el MI6 británico.

Said Ramadan había estado al frente de algunos combatientes de la cofradía durante la breve ‎guerra contra Israel, en 1948, y después había ayudado a Sayyid Abdul Ala Maududi a crear en ‎Pakistán la organización paramilitar de la Jamaat-i-Islami. En aquel momento, se trataba de ‎fabricar una entidad islámica para que los musulmanes de la India constituyeran un nuevo Estado: ‎el actual Pakistán. La Jamaat-i-Islami incluso redactará la Constitución pakistaní. Said Ramadan se ‎casa con la hija de Hassan al-Banna y se convierte en el jefe de la rama armada de la nueva ‎‎“Hermandad Musulmana”. ‎

En Egipto, después de haber participado en el golpe de Estado de los Oficiales Libres del general ‎Mohamed Naguib –con Sayyid Qutb como agente de enlace–, los miembros de la Hermandad ‎Musulmana reciben la misión de eliminar al líder de ese movimiento, Gamal Abdel Nasser, quien ha ‎entrado en conflicto con Naguib. No sólo fracasan, el 26 de octubre de 1954, sino que Nasser ‎toma el poder, reprime la Hermandad Musulmana y pone a Naguib bajo prisión domiciliaria. Sayyid ‎Qutb será ahorcado años más tarde. ‎

Ya prohibida en Egipto, la Hermandad Musulmana se repliega hacia las monarquías wahabitas –‎Arabia Saudita, Qatar, el emirato de Charja– y Europa –Alemania, Francia y el Reino Unido, ‎además de la neutral Suiza. En esos países se acoge siempre a sus miembros como agentes ‎occidentales que luchan contra la naciente alianza entre los nacionalistas árabes y la Unión ‎Soviética. Said Ramadan recibe un pasaporte diplomático jordano y en 1958 se instala en Ginebra, ‎desde donde dirige la desestabilización del Cáucaso y del Asia Central, campaña que se desarrolla ‎simultáneamente en Pakistán-Afganistán y en el entonces soviético valle de Ferganá. Por otro ‎lado, logra controlar la Comisión a cargo de la edificación de una mezquita en Munich, lo cual le ‎permite supervisar a casi todos los musulmanes de Europa occidental. Con ayuda del American ‎Committee for the Liberation of the Peoples of Russia (AmComLib), o sea de la CIA, dispone ‎además de Radio Liberty/Radio Free Europe –directamente financiada por el Congreso ‎estadounidense– para divulgar el pensamiento de la Hermandad Musulmana [3].‎

Después de la crisis del Canal de Suez y del espectacular cambio de posición de Nasser, quien se ‎pone del lado de los soviéticos, Washington decide dar apoyo ilimitado a la Hermandad ‎Musulmana contra los nacionalistas árabes. Un alto cuadro de la CIA, Miles Copeland, recibe la ‎misión –que resulta infructuosa– de escoger en el seno de la cofradía una personalidad capaz de ‎desempeñar en el mundo árabe un papel equivalente al del pastor Billy Graham en Estados Unidos. ‎Habrá que esperar hasta los años 1980 para encontrar un predicador con esas características: el ‎egipcio Yussef al-Qaradawi.‎

En 1961, la Hermandad Musulmana se vincula a otra sociedad secreta, la Orden de los ‎Naqchbandis, una especie de masones musulmanes que mezclan iniciación sufista y política. Uno de ‎los teóricos indios de los Naqchbandis, Abu al-Hassan Ali al-Nadwi, publica un artículo en la revista ‎de la Hermandad Musulmana. La Orden de los Naqchbandis es antigua y está presente en ‎numerosos países. En Irak, el Gran Maestro de los Naqchbandis no es otro que el futuro ‎vicepresidente Ezzat Ibrahim al-Duri. En 1982, al-Duri apoya la intentona golpista de la Hermandad ‎Musulmana en Siria y más tarde la “campaña de regreso a la Fe” organizada por el presidente ‎iraquí Saddam Hussein para devolver una identidad a su país, después de instaurarse la zona de ‎exclusión de vuelo impuesta por los occidentales. En Turquía, el papel de la Orden de los ‎Naqchbandis será más complejo. Allí tendrá como responsables tanto a Fethullah Gullen –‎fundador del Hizmet– como al presidente turco Turgut Ozal (en el cargo de 1989 a 1993) y al ‎primer ministro Necmettin Erbakan (en el cargo de 1996 a 1997), fundador del Partido de la ‎Justicia (AKP) en 1961 y de la Milli Gorus en 1969. En Afganistán, el ex presidente Sibghatullah ‎Mujaddidi (en el cargo en 1992) fue Gran Maestro de la Orden de los Naqchbandis. En Rusia, en el ‎siglo XIX, la Orden había sublevado Crimea, Uzbekistán, Chechenia y Daguestán contra el poder del ‎Zar. Pero no hay más noticias de la Orden en Rusia hasta que se produce el derrumbe de la Unión ‎Soviética. Lo mismo sucede en la región autónoma china de Xinjiang (Sinkiang). La cercanía entre ‎la Hermandad Musulmana y los Naqchabandis se estudia raramente debido a la oposición entre el ‎principio de los islamistas a la mística y a las órdenes sufistas en general. ‎

La sede de la Liga Islámica Mundial en Arabia Saudita. En 2015, el presupuesto de esta ‎entidad era superior al del ministerio de Defensa del reino de los Saud. Arabia Saudita, primer comprador de armas a nivel mundial, adquiere armamento que la Liga entrega después a la ‎Hermandad Musulmana y a la Orden de los Naqchbandis.

En 1962, la CIA empuja Arabia Saudita a crear la Liga Islámica Mundial (también llamada Liga ‎Musulmana Mundial) y a financiar tanto la Hermandad Musulmana como la Orden de los ‎Naqchbandis, en contra de los nacionalistas y de los comunistas [4]. La Liga Islámica Mundial es financiada en sus inicios por la Arabian-American Oil ‎Company (Aramco). Entre la veintena de miembros fundadores de la Liga se cuentan 3 teóricos ‎islamistas ya mencionados anteriormente: el egipcio Said Ramadan, el pakistaní Sayyid Abul Ala ‎Maududi y el indio Abu al-Hasan Ali al-Nadwi.‎

De hecho, Arabia Saudita, que gracias al comercio del petróleo entra repentinamente en posesión ‎de enormes sumas de dinero, se convierte en el padrino de la Hermandad Musulmana a nivel ‎mundial. En su propio país, donde casi nadie sabe leer ni escribir, la monarquía saudita pone el ‎sistema de enseñanza escolar y universitaria en manos de la cofradía. La Hermandad Musulmana ‎se ve obligada a adaptarse a sus benefactores: el requisito saudita de obediencia al rey impide a los adeptos de la cofradía jurar fidelidad al Guía General de la cofradía. En todo caso, estos se organizan ‎alrededor de Mohamed Qutb, el hermano de Sayyid, siguiendo dos tendencias diferentes: una que ‎reúne a los miembros sauditas de la Hermandad Musulmana y otra conformada por los ‎‎“sururistas”. Estos últimos, que son sauditas, tratan de establecer una síntesis entre la ideología ‎política de la cofradía y la teología wahabita. La secta wahabita, que cuenta entre sus miembros a ‎la familia real saudita, es portadora de una interpretación del islam surgida del pensamiento ‎beduino, iconoclasta y antihistórico. Hasta el momento en que comenzó a disponer de ‎petrodólares, esa secta preconizaba el anatema contra las escuelas musulmanas tradicionales, ‎que a su vez la consideraban herética. ‎

En realidad, la política de la Hermandad Musulmana y la religión wahabita no tienen nada en ‎común, pero son compatibles, exceptuando el hecho que el pacto que vincula a la familia de los ‎Saud con los predicadores wahabitas no encaja en la cofradía: la idea misma de una monarquía de ‎derecho divino contradice la sed de poder de la Hermandad Musulmana. Ambas partes llegan ‎entonces a un acuerdo: la familia Saud respaldará a la Hermandad Musulmana en todas partes del ‎mundo, con la condición de que esta se mantenga al margen de la política en Arabia Saudita. ‎

El respaldo de los wahabitas sauditas a la Hermandad Musulmana da lugar a una rivalidad ‎suplementaria entre Arabia Saudita y los otros dos emiratos wahabitas, que son Qatar y el Emirato ‎de Charja. ‎

De 1962 a 1970, los miembros de la Hermandad Musulmana participan en la guerra civil en Yemen ‎del Norte, donde tratan de reinstaurar la monarquía, junto a Arabia Saudita y el Reino Unido y en ‎contra de los nacionalistas árabes, de Egipto y de la URSS. Ese conflicto prefigura lo que sucederá ‎después, a lo largo de medio siglo. ‎

En 1970, Gamal Abdel Nasser logra un acuerdo entre las facciones palestinas y el rey Hussein de ‎Jordania, poniendo fin al “septiembre negro”. Nasser muere la noche misma en que la Liga Árabe ‎ratifica el acuerdo. Oficialmente, sufrió una crisis cardiaca, pero es mucho más probable que haya ‎sido asesinado. Nasser tenía 3 vicepresidentes, uno de izquierda –extremadamente popular–, un ‎centrista –muy conocido– y un conservador designado a pedido de Estados Unidos y de Arabia ‎Saudita: Anwar el-Sadat. Sometido a fuertes presiones, el vicepresidente de izquierda se declara indigno ‎de ocupar la presidencia. El vicepresidente centrista prefiere abandonar la política y Sadat es ‎designado candidato de los nasseristas. Es el drama típico de numerosos países: el presidente ‎escoge un vicepresidente entre sus rivales, para ampliar su base electoral, pero cuando muere, ese ‎vicepresidente lo reemplaza y echa por tierra su legado. ‎

Sadat, que durante la Segunda Guerra Mundial había servido al Reich y siente gran admiración por ‎el Fuhrer, es un militar ultraconservador y que, como hombre de confianza de Sayyid Qutb, servía ‎como agente de enlace entre la cofradía y los Oficiales Libres. En cuanto llega al poder, libera a los ‎miembros de la Hermandad Musulmana que Nasser había metido en la cárcel. Llamado el ‎‎“presidente creyente”, Sadat es un aliado de la cofradía en todo lo que tiene que ver con la ‎islamización de la sociedad (la “revolución de la rectificación”), pero se convierte en su rival ‎cuando eso significa algún beneficio político para él. Esta relación ambigua se hace patente con la ‎creación de 3 grupos armados, que no son escisiones de la cofradía sino unidades exteriores que ‎obedecen a ella: el Partido de la Liberación Islámica, la Yihad Islámica del jeque Omar Abdul ‎Rahman, y Excomunión e Inmigración (el “Takfir”). Estos tres grupos dicen seguir instrucciones de ‎Sayyid Qutb. Cuando la Yihad Islámica, armada por los servicios secretos, emprende ataques ‎contra los cristianos coptos, el “presidente creyente”, lejos de tratar de instaurar la paz, acusa a ‎los coptos de sedición y encarcela al Papa de esa confesión y a 8 de sus obispos. En definitiva, ‎Sadat interviene en la dirección de la cofradía y se pone del lado de la Yihad Islámica y en contra ‎del Guía General, cuyo arresto ordena [5]. ‎

Siguiendo instrucciones del secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger, Sadat convence ‎a Siria de que se una a Egipto para atacar Israel y restaurar los derechos de los palestinos. El 6 de ‎octubre de 1973, los ejércitos de Egipto y Siria inician un movimiento de tenaza sobre Israel, en ‎plena conmemoración judía de Yom Kipur. El ejército egipcio cruza el Canal de Suez mientras que ‎el de Siria ataca desde la meseta del Golán. Pero Sadat despliega su cobertura antiaérea sólo ‎parcialmente y detiene el avance de su ejército 15 kilómetros al este del Canal, mientras que los ‎israelíes arremeten contra los sirios. Viendo que han caído en una trampa, los sirios denuncian la ‎existencia de un complot. Sólo cuando los reservistas israelíes ya están en pie de guerra y cuando ‎el ejército sirio está rodeado, Sadat ordena a su ejército simular que reinicia su avance… y después ‎lo detiene para negociar un alto al fuego. Ante la traición egipcia, los soviéticos –que ya habían ‎perdido un aliado con la muerte de Nasser– amenazan a Estados Unidos y exigen un cese ‎inmediato de las hostilidades. ‎

Anwar el-Sadat, había sido agente de enlace entre el movimiento de los Oficiales Libres ‎y la Hermandad Musulmana. Se había decidido que el parlamento egipcio reconociera a Sadat ‎como el “sexto califa”. En esta imagen, el “presidente creyente” egipcio, Anwar el-Sadat, se presenta ante el parlamente de Israel junto a sus socios israelíes Golda Meir y Shimon Peres.

Cuatro años después, siguiendo adelante con el plan de la CIA, el presidente Sadat viaja a ‎Jerusalén y firma una paz separada con Israel en detrimento de los palestinos. Así queda sellada la ‎alianza entre la Hermandad Musulmana e Israel. Todos los pueblos árabes denuncian esta traición ‎y Egipto es excluido de la Liga Árabe, que traslada su sede a Argel. ‎

Como responsable del “Aparato Secreto” de la Hermandad Musulmana, Ayman al-‎Zawahiri, el actual jefe de al-Qaeda, organizó el asesinato del presidente egipcio Anwar el-‎Sadat, perpetrado el 6 de octubre de 1981.

‎En 1981, Washington decide pasar la página. La Yihad Islámica recibe orden de liquidar a Sadat, ‎quien ya ha dejado de ser útil. El presidente egipcio es asesinado en medio de un desfile militar, ‎cuando el Parlamento se disponía a proclamarlo “Sexto Califa”. Entre las personas que se hallaban ‎en la tribuna oficial, se cuentan 7 muertos y 28 heridos, pero el vicepresidente Hosni Mubarak, que ‎estaba sentado junto al presidente, sale ileso. De todos los presentes en la tribuna oficial, el ‎general Mubarak era el único que portaba un chaleco blindado. Mubarak será el sucesor del ‎‎“presidente creyente” y la Liga Árabe ya puede volver al Cairo. ‎

‎(Continuará) ‎

Thierry Meyssan

La edición en español de este libro existe en papel.

 

[1] «El ideólogo de la Hermandad Musulmana, Sayyid Qutb, era francmasón», Red Voltaire, 28 de mayo ‎de 2018.

[2] America’s Great Game: The CIA’s Secret Arabists and the Shaping of the Modern ‎Middle East, Hugh Wilford, Basic Books (2013).

[3] A Mosque in ‎Munich: Nazis, the CIA, and the Rise of the Muslim Brotherhood in the West, Ian Johnson, ‎Houghton Mifflin Harcourt (2010). Edición en francés: Une Mosquée à Munich : les nazis, la CIA et ‎la montée des Frères musulmans en Occident [En español, Una mezquita en Munich: los nazis, ‎la CIA y el ascenso de la Hermandad Musulmana en Occidente], Jean-Claude Lattès (2011).

[4] Dr. Saoud et Mr. Djihad. La ‎diplomatie religieuse de l’Arabie saoudite, Pierre Conesa, préface d’Hubert Védrine, Robert ‎Laffont (2016).

[5] Histoire secrète des Frères musulmans, Chérif Amir, ‎préface d’Alain Chouet, Ellipses (2015).

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