Gilad Atzmon: La disidencia real / La banalidad de “The Guardian” (of Judea)

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GILAD ATZMON: “LA DISIDENCIA REAL”

Visto en: La Tercera Guerra Mundial Sionista

LTGMS: Compartimos a continuación una nota imperdible. Este es un articulo que sorprende por su sinceridad pura, algo muy poco común en este mundo decadente habitado por mayorías conformistas y cobardes, un articulo que dice la verdad tal como es, sin temor alguno a la inquisición del ‘correctorado político’ ni a los tabúes impuestos. Una auténtica brisa de aire fresco en este ambiente viciado en que han transformado a Occidente.

El autor es de origen judío, nacido en Israel, no solo abandonó el sionismo, sino también su religión, siendo actualmente un ciudadano británico, filósofo y músico de jazz, ademas de escritor y activista político, su historia de vida es interesante, por lo que compartimos a continuación (y antes del artículo) una breve biografía:

Gilad Atzmon, de 50 años, es un saxofonista de jazz, activista político, escritor y novelista nacido en Israel, de nacionalidad británica.

En 1994 emigró al Reino Unido a estudiar en la Universidad de Essex, para estudiar una maestria en Filosofia, adquirio la nacionalidad britanica en 2002.

Es un gran crítico del gobierno de Israel, lo cual manifiesta en sus escritos contra el sionismo, el judaísmo y la ocupación del territorio palestino.

Se marchó a Londres mediada la década de los 90, cansado de la radicalidad sionista y después de haber cumplido el servicio militar en la guerra que Israel declaró al Líbano a comienzos de los 80. Su participación en aquel conflicto acabó por despejar todas sus dudas sobre la ‘identidad judía’. «Veía a palestinos por todas partes, hasta que me dije, ‘diablos, si es que estoy viviendo en territorio palestino!’. Fue entonces cuando decidí marcharme, eso sí, con cierto sentimiento de culpa».

Hoy, Gilad Atzmon ya no se siente judío: «He dejado atrás la idea de pueblo elegido» y plantea preguntas a sus paisanos:

“¿Cómo es que un pueblo que ha sufrido tanto y durante tanto tiempo puede infligirle tanto dolor al otro?

¿Cómo pueden los sionistas, que están motivados por un genuino deseo de regreso, estar tan ciegos cuando se enfrentan a un deseo similar por parte del pueblo palestino?”

Empecé a comprender que en Israel nunca ha dejado de haber limpieza étnica, sino que, simplemente, ésta ha adoptado otras formas, y empecé a admitir el hecho de que el sistema legal israelí no era imparcial, sino racista.”

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LOS MEDIOS SIONISTAS DISTORSIONAN LA REALIDAD.

Por Gilad Atzmon.

Si usted desea entender en realidad el mundo en que vivimos, lo mejor que puede hacer es seguir los medios de comunicación sionistas.

El Jerusalem Post le proveerá los nombres de los judíos que son dueños del planeta. El British Jewish Chronicle le mostrará los lazos entre el archipedófilo Jimmy Saville y el régimen de Israel. Haaretz, incluso, me dejará hablar de esos temas. The Guardian (de Sion) está ahí para sorprender descaradamente.

La semana pasada, me encontré con un texto de Dave Rich, un portavoz Hasbará que opera dentro de la ultra-sionista Comunidad Security Trust del Reino Unido. Rich sugería que hacer causa común “entre quienes niegan el Holocausto, los neofascistas, la izquierda pro Palestina y los revolucionarios islamistas de Irán es precisamente lo que Dieudonné ha estado tratando de lograr durante la última década.”

Tenemos que admitirlo: Nadie hubiera podido ser más conciso y preciso en un análisis del amplio impacto de Dieudonné. Sin embargo, en aras de entender a plenitud las declaraciones de Rich, tendremos que decodificar el audio kosher y reescribir la frase anterior empleando una terminología que pueda parecerse a un lenguaje familiar.

Negadores del Holocausto – en el mundo real, no hay “negadores del Holocausto,” lo que tenemos en cambio son revisionistas de la historia – personas que comprenden que hacer la historia es un intento permanente por conocer y comprender el pasado mientras avanzamos. Los llamados revisionistas repasan y revisan el pasado. Aquellos a quienes los sionistas y los progresistas tildan a menudo de “negadores del Holocausto” son frecuentemente historiadores de verdad.

Neofascistas y fascistas – los sionistas y los progresistas tienden a colgar la etiqueta de “fascista” a quienes rechazan rendirse ante la tiranía de la “corrección política”, esas pocas personas que insisten en decir lo que piensan a pesar de todo. Por tanto, esos que los sionistas llaman “fascistas”, en la práctica, son un grupo de personas auténticas.

La izquierda pro Palestina apunta hacia los últimos bolsillos de resistencia al adoctrinamiento kosher dentro de la izquierda, principalmente, aquellos pocos sujetos y organizaciones resistentes que dicen NO al patrocinio de George Soros. Rich, básicamente, se está refiriendo aquí a la izquierda genuina, personas y organizaciones comprometidas con los trabajadores, las ideas políticas de la clase obrera y la solidaridad.

Los revolucionarios islámicos de Irán – es la etiqueta que, a menudo, cuelgan los sionistas y progresistas a la Resistencia en sí – aquellos musulmanes que no quieren trabajar para el régimen de Israel.

Ahora que ya nos hemos familiarizado con el glosario básico sionista, estamos preparados para traducir las declaraciones de Rich en un inglés apropiado.

Al sugerir eso, Dieudonné está gestando una causa común para “Negadores del Holocausto, neofascistas, la izquierda pro Palestina y los revolucionarios islámicos de Irán,” Rich admite en realidad que Dieudonné ha logrado reunir a historiadores verdaderos, personas auténticas, la izquierda genuina y la verdadera resistencia.

En caso de que alguien no se percate de ello, lo que Rich está describiendo es la disidencia real, una liga de personas sin compromiso alguno que componen una oposición no controlada: aquellas personas e instituciones que no sucumben ante la hegemonía sionista, patrocinada por Soros y los de su ralea.

Para nadie es un secreto que los sionistas y la izquierda se encuentran en un estado de pánico, y por una buena razón. La campaña “anti-quenelle” que, supuestamente, arruinaría la carrera de Dieudonné no produjo para nada el efecto deseado. Aun más, mientras parecía que los franceses habían sido “sionizados” por el “correctorado” y despojados de sus inclinaciones revolucionarias, un tsunami de animadversión hacia el socialismo kosher y el poder político judío arrasó. Ellos entraron en pánico y devolvieron el golpe con fuerza. Pero no se puede combatir un tsunami con un bumerán.

La “quenelle” de Dieudonné es ya un avance monumental en la historia de los judíos y sus marionetas dentro de la izquierda y los medios.

Fuente: HispanTV

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La Banalidad de The Guardian [of Judea]

http://canariasvladi.blogspot.com.es/2014/03/la-banalidad-de-guardian-of-judea.html
Por Gilad Atzmon               17-Mar-14 FUENTE

El alguna vez respetado Guardian ha sido reducido en años recientes a un aburrido vocero sionista ―una Crónica Judía light para consumo de los gentiles. La semana pasada, el periódico lanzó un ataque sobre Martin Heidegger, el más influyente filósofo del siglo 20. “Los ‘cuadernos negros’ de Heidegger revelan antisemitismo en el corazón de su filosofía” se lee en el titular del periódico.

Pero ¿eso qué significa? ¿Heidegger fue realmente un odia-judíos? ¿Se opuso a la gente por ser étnica o racialmente judía o fue, en cambio, crítico de la política, la cultura, la ideología y el espíritu judíos? De acuerdo al ‘progresista’ y británico Guardian, los recién publicados Cuadernos Negros revelan que Heidegger veía el ‘judaísmo mundial’ como el conductor de la “modernidad deshumanizante”.

No necesitamos decir que no necesitábamos una ‘nueva publicación’ para afirmar que esto era el punto de vista de Heidegger sobre la cultura y la política judías. El pensador alemán, como muchos de sus contemporáneos, veía a “Jerusalén” como una influencia intelectual, cultural y espiritual, asfixiante y corrompida, como opuesta a “Atenas”, que a sus ojos reflejaba el nacimiento del humanismo, el universalismo, la estética, la ética y el pluralismo.

Examinemos lo que convierte en antisemita a este prominente pensador a los ojos de The Guardian. “En tanto que se distanciaba de las teorías raciales perseguidas por los intelectuales nazis, Heidegger arguye que el Weltjudentum (“el judaísmo mundial”) es uno de los principales conductores de la modernidad occidental, que él veía con ojos críticos”. Pero ¿no estamos autorizados a criticar la religión, la cultura o la ideología? ¿No se nos permite disentir de la modernidad o la tecnología y tratar de identificar sus raíces culturales e ideológicas? Por alguna razón, no puedo recordar a The Guardian criticando a Max Weber por sugerir que la ética protestante fue la fuerza conductora detrás del capitalismo.

Suficientemente embarazoso, el mismoGuardian que de manera torpe y con descaro difama al más grande pensador continental, provee una plataforma para una larga lista de belicistas neoconservadores, tales como Nick Cohen, que constante e implacablemente critican a los denominados ‘islamo-fascistas’ ―un nombre en clave para la cultura política islámica. Supongo que para The Guardian of Judea, sólo la cultura, la religión y la ideología judías deben permanecer más allá de toda crítica.

El “judaísmo mundial”, escribe Heidegger en los cuadernos, “es incomprensible en todos lados y no necesita implicarse en acciones militares mientras continúa desplegando su influencia, considerando que se nos permite sacrificar la sangre de lo mejor de nuestro pueblo”. Pero ¿esta observación es antisemita? ¿Puede ser antisemita una honesta observación, o diremos una forma de ‘odio’, o debería ser más adecuadamente etiquetada como una verdad incómoda?

Heidegger era un patriota alemán. Como tal sabía muy bien que fue el liderazgo sionista y los banqueros alemanes judíos en USA quienes facilitaron la entrada de USA en la 1GM (a cambio en parte de la Declaración Balfour de 1917 que prometió un hogar nacional para los judíos en Palestina). A ese respecto, Heidegger, como sus contemporáneos, tuvo buenas razones para creer que Alemania había sido traicionada por la élite judía. Cuando Heidegger publicó su monumental Ser y Tiempo (1927), ciertamente el texto filosófico más importante del siglo 20, la Escuela de Frankfurt, dominada por académicos judíos, ya había estado en operación por más de cuatro años, ganando terreno en su intento de subvertir la cultura alemana en nombre del comunismo.

Como un nacionalista alemán, Heidegger tuvo más de una razón para oponerse a la cultura, la política y la ideología judías. Heidegger era un filósofo como opuesto a un político o a un ‘activista’. Su comprensión del mundo estaba guiada por la búsqueda de una comprensión esencial y categórica. Para Heidegger no era lo ‘judío’ ni era su etnicidad lo que presentaba un peligro, era una ideología y una cultura que estaban listas para subvertir su Occidente ateniense y su sistema de valores tal como él lo veía. Tal enfoque no tiene nada qué ver con el odio racial.

Examinemos la declaración de Heidegger mencionada arriba respecto al ‘judaísmo mundial’, su ‘incomprensible’ impacto y su falta de disposición para el ‘sacrificio’. Básicamente Heidegger sugiere que  la élite judía está lanzando guerras mediante delegados. Al principio, esto puede sonar como una vil crítica de la cultura y el poder judíos dentro de la política. Pero una mirada más profunda a esta declaración revela que Heidegger era un agudo observador. Enfrentémoslo, Heidegger ciertamente no sabía  de la cábala de neoconservadores sionistas que empujaron a Gran Bretaña y a USA en una ilegal guerra en Iraq cinco décadas después de su muerte. Heidegger, muy definitivamente no sabía de los grupos judíos de cabildeo: AIPAC, LFI, CF, y el CRIF.

Ciertamente no supo de Bernard Henri Levy o los escritores de la Jewish Chronicle como David Aaronovitch y Nick Cohen, que han estado abogando durante años por inmorales campañas sionistas de intervención. Además, como Heidegger predijo,  no muchos jóvenes judíos siguieron el sionificado y militante entusiasmo neoconservador y se apresuraron a unirse a las Fuerzas Especiales del ejército de USA o los Royal Marines. Heidegger de algún modo predijo que los judíos no estarían sobrerrepresentados en las listas de soldados británicos o estadounidenses fallecidos que surgieron de esta cadena de fútiles conflictos. Cuando Heidegger escribe, “nosotros (los alemanes) somos dejados a sacrificar lo mejor de la sangre de nuestro pueblo”. Son las guerras sionistas delegadas  las que tiene en mente ―esas guerras sionistas que son luchadas por todos excepto los propios sionistas.

Pero ¿cómo pudo el filósofo predecir el aparato político sionista de manera tan precisa? ¿Fue un profeta? Filosofar es hurgar en la verdadera esencia. La misión del filósofo es una búsqueda del significado esencial, sea la belleza, el conocimiento, la ciencia, etc. Heidegger, el filósofo, veía en la cultura judía algo que la mayoría de los judíos fallan en ver en sí mismos u ocultan muy bien por una buena razón. Apenas es sorprendente que The Guardian,  que sistemáticamente ha fallado en confrontar al Lobby judío y su incansable promoción bélica, denunciara la gran mente que exactamente hizo una lista de las condiciones precisas en que tal belicosidad tiene lugar. Trágicamente, aniquilar la inteligencia y el profundo espíritu crítico ha llegado a ser una obsesión de la Nueva Izquierda.

Esto puede explicar el deterioro del discurso progresivo hacia un desierto intelectual. The Guardian, en su actual forma y bajo su actual liderato, tiene un papel principal en ese proceso. “En otro pasaje”, continúa el Guardian, “el filósofo escribe que el pueblo judío, con su ‘talento para la planeación’, se oponía con tanta vehemencia a las teorías raciales nazis porque ellos mismos han vivido de acuerdo con el principio racial durante el mayor tiempo”. Pero, ¿esto realmente es una mentira? No del todo. El filósofo alemán obviamente da directo en el clavo. Heidegger, que no aprobaba la doctrina racista nazi, apropiadamente notó que la supremacía racial nazi era, de hecho, Kosher por naturaleza. Difícilmente es un secreto que la cultura judía es etno-céntrica e impulsada racialmente. Israel se define como el ‘Estado Judío’.

Bastante más embarazoso es el hecho de que los oponentes judíos de Israel también siguen la misma metodología racialmente supremacista y, en la mayoría de los casos, operan dentro de células políticas ‘sólo para judíos’ (tales como JVP, IJAN, Grupo Socialista Judío, etc.). Heidegger, estaba obviamente por delante de su tiempo observando la similitud entre el exclusivismo político judío y la ideología nazi. ¿Eso convierte a Heidegger en un antisemita? Todo lo contrario, ello reafirma que el filósofo alemán es un intemporal y precioso activo intelectual.

Sin embargo, The Guardian no posee la más mínima integridad para admitir que Heidegger había dado precisamente en el blanco. En cambio, el periódico británico está desesperado (buscando) minar la obra del gran filósofo mediante la inepta y vaga asociación. Etiquetando a Heidegger como antisemita The Guardian básicamente aconseja a sus lectores que no lean al más grande filósofo greco-alemán y que ciertamente no evalúen el contenido de sus escritos.

Esta es la ‘Neohabla’ observada por Orwell, que minimiza el posible contenido del intercambio intelectual mediante la ‘corrección’ (política). No es un secreto que el observador contemporáneo políticamente correcto se adhiere a la regla de que la verdad mejor sea inofensiva. Como tal, él o ella contribuyen a la supresión de la verdad y a la transformación del conocimiento en un sistema de ocultamiento selectivo. De manera interesante, fue Heidegger quien estuvo allí para voltear los reflectores hacia el ‘ocultamiento’ y el ‘olvido del Ser’, algo que el Guardian ha convertido en un arte. Heidegger, el relator de la verdad, ha venido a representar todo lo que el jerosolimitano ‘Guardian [de Judea]’ quiere suprimir. Supongo que el tiempo está maduro para que The Guardiandespierte. Haría bien en recuperar su posición como The Guardian de la verdad más bien que The Guardian de Sión. Podríamos (entonces) tener un uso para un periódico izquierdistade calidad conducido por intereses verdaderamente humanistas y universales, en lugar de simplemente otro vocero sionista ignorante y banal.

 

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2 respuestas a Gilad Atzmon: La disidencia real / La banalidad de “The Guardian” (of Judea)

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