Salbuchi y Martos sobre el caso Nisman

https://i1.wp.com/english.iranianlobby.com/didaks/3724Alberto-Nisman.jpg

Caso AMIA Argentina: la verdad sobre la muerte del Fiscal Nisman

http://proyectosegundarepublica.com/2015/01/29/caso-amia-argentina-la-verdad-sobre-la-muerte-del-fiscal-nisman/

29/1/2015

¡Claramente, la “guerra global contra el terrorismo” librada por las potencias occidentales comenzó el 2015 con gran ímpetu!

Episodios de alto perfil cargados de circunstancias “inexplicadas e inexplicables” empezaron el 7 de enero con el Evento Charlie Hebdo en París. 11 días después, un fiscal argentino, Alberto Nisman, a cargo desde hace una década de la investigación del ataque terrorista del julio 1994 contra la sede de la mutual judía AMIA en Buenos Aires, fue suicidado/asesinado justo cuando estaba a punto de hacer pública su altamente mediática acusación contra la presidente Cristina Kirchner y su canciller Héctor Timerman, por supuesto encubrimiento a favor de Irán.

 

Espía versus espía versus espía…

El edificio de la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) también albergaba – entonces y ahora – a la sede de la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas), el poderoso lobby judío local que opera a favor del Estado de Israel en la República Argentina.

Tras 21 años, la investigación judicial de este atentado se ha convertido en uno de los episodios más corruptos de la historia del país, con la intrusión obscena del Mossad israelí y la CIA y FBI de los Estados Unidos, que incluyó: plantar falsa evidencia de un supuesto coche-bomba, la censura de otras pistas mucho más verosímiles, y el pago de sobornos a testigos falsos para que incriminaran a Hezbollah, sea a través de una supuesta pista siria (en una primera instancia), o iraní (desde el 2006 hasta hoy).

Los poderosos medios de prensa – tanto argentinos como internacionales – han mantenido secuestrada a la opinión pública a través de la confusión ingenierizada, las mentiras flagrantes y el abuso de la sensibilidad de la población sobre este atentado terrorista que costó la vida a 85 civiles. Los verdaderos operadores detrás del telón, sin embargo, han quedado siempre convenientemente protegidos.

Uno de esos operadores poderosos es un agente de inteligencia del SI (Servicio de Inteligencia) argentino de nombre Jaime Stiusso, quién desde hace una década ha promovido sistemáticamente la versión estadounidense-israelí sobre el atentado, que hizo que la Argentina acusara falsamente a Irán de ser culpable de este espantoso crimen. Contando con el apoyo y la protección irrestrictos de la CIA, el Mossad y el MI6 británico, Stiusso se transformó en el mentor del fiscal Nisman, mientras éste acusaba sistemática y airadamente a Irán desde que quedó a cargo de la investigación en 2004.

El mito de la “culpabilidad iraní” cobró gran fuerza bajo la administración del presidente George W. Bush, como parte de su estrategia de ataque generalizado contra las naciones musulmanas de Medio Oriente luego de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y, muy especialmente, luego de la invasión y bombardeo israelí contra el sur del Líbano en 2006. Entonces, Hezbollah, entrenada y armada por Irán, le propinó una amarga derrota a Israel dejando a una de sus divisiones de tanques fuera de combate.

 

¿La Pista Iraní?

Poco más de dos meses después de la incursión israelí en el Líbano, el 22 de septiembre de 2006 se llevó a cabo una reunión privada en el lujoso hotel neoyorquino Waldorf-Astoria de la que participaron: el presidente argentino Néstor Kirchner, su primera dama la entonces senadora nacional (y pronto a convertirse en presidente) Cristina Kirchner, y el canciller Jorge Taiana, junto a representantes de las más poderosas organizaciones judías sionistas, incluyendo el Comité Judío Norteamericano, el Congreso Mundial Judío, la logia B’Nai B’Rith y su brazo militante la Liga Anti-Difamación (ADL).

Durante dicha reunión, se llegó a un acuerdo mediante el cual la Argentina acusaría a Irán por el atentado a la AMIA, para cuyo fin el presidente Kirchner inmediatamente despachó al fiscal Alberto Nisman a los EEUU para “reunir las necesarias pruebas de la culpabilidad de Irán…” “Evidencia” ¡aportada por las agencias de inteligencia CIA y Mossad que claramente deseaban llevar agua a su molino!

Como muestra de la satisfacción de EEUU e Israel con el gobierno argentino, el director político del Congreso Mundial Judío, rabino Israel Singer, expresó públicamente la satisfacción de aquellas organizaciones con la acusación radicada por la Argentina contra Irán, ya que ello probaba que lo acordado en el Waldorf-Astoria estaba siendo ejecutado por el gobierno Kirchner.

Inmediatamente, el Sr Nisman acusó al ex-presidente iraní Ali Rafsanjani y a sus ministros clave de haber sido los mentores detrás del ataque a la AMIA – ¡una acusación que conformaba prácticamente una declaración de guerra!  Sin embargo, Nisman jamás logró reunir pruebas contundentes y serias al respecto.

Luego, Nisman llegó a pedirle a Interpol que detuviera al ex-embajador iraní en la Argentina, Hadi Soleimanpour en Londres, acción que Interpol llevó a cabo entregándolo a las autoridades británicas para su extradición a la Argentina. Pero ello se frustró rápidamente cuando los británicos debieron liberarlo debido a que Nisman no pudo aportar pruebas fehacientes en su contra. Los ingleses, incluso, hicieron que la Argentina pagara 200.000 libras de costas legales que este lamentable episodio generó.

A pesar de ello, a lo largo de la última década, Alberto Nisman se transformó en el niño mimado de las entidades judías y sionistas de EEUU, Israel y Europa, naciones que visitó regularmente para informarles sobre el estado de sus gestiones en el caso AMIA/DAIA. En 2007, Nisman incluso informó sobre el caso a la Corte Suprema… no de la Argentina, ¡sino la de Israel!

Así, Nisman fue cobrando gran notoriedad y presencia en los medios de prensa mundiales, mas seguía teniendo un problema: no lograba reunir la evidencia suficiente y necesaria para su acusación contra Irán. Ello generó creciente preocupación, especialmente entre los neoconservadores republicanos como la congresista-lobista Ileana Ros-Lethinen, y los sucesivos gobiernos ultra-derechistas en Israel.

El caso AMIA/DAIA se sumió en mayor confusión en enero de 2014 cuando el ex embajador israelí en Argentina durante aquél ataque – Yitzhak Aviram – se ufanó públicamente diciendo que “la gente que hizo explotar a la AMIA han sido enviados al otro mundo por nosotros (o sea, Israel)”. Inmediatamente, el gobierno israelí hizo que se callara la boca pues eso daba por tierra con todas las actuaciones de “búsqueda de la verdad”…

En sintonía con el gobierno Kirchner Nisman siguió inculpando a Irán, pero al llega Barack Obama al poder en 2009, EEUU empezó a rever su postura hacia Irán, adoptando una menos agresiva que la de la administración Bush.

Por entonces, la situación en Iraq empeoraba y la resistencia de Rusia y otros países a la belicosidad de EEUU/Reino Unido/OTAN en Medio Oriente iba creciendo. Es así que EEUU optó por una política mucho más moderada hacia Irán y, a través de “canales extraoficiales y discretos” pareciera que le hizo llegar un mensaje a la presidente Kirchner sugiriéndole que posiblemente había llegado la hora de sentarse a charlar con los iraníes.

Así, en enero 2013, la Argentina anuncio que “comenzaría a conversar” con Irán – algo que no hacía desde hacía casi siete años – y rápidamente ambos países suscribieron un “Memorando de Entendimiento” que se transformó en ley en la Argentina en marzo de 2013.

Como parte de ello, se crearía una “Comisión para la Verdad” (¿pero no era que Nisman y sus controladores en el Mossad y la CIA ya sabían la “verdad”, estando en posesión “toda la evidencia que inculpaba a Irán por el ataque?”).

¡Los neoconservadores en EEUU y los sionistas en Israel y el mundo se pusieron furiosos con la presidente Kirchner! Para colmo de males, en diciembre 2014 la presidente argentina echó a toda la cúpula superior de la agencia de inteligencia SI, específicamente a Jaime Stiusso, el operador-agente de EEUU, Israel y Reino Unido.

Se suponía que Nisman se tomaría todo el mes de enero 2015 de vacaciones recorriendo Europa con su hija de 15 años. Sin embargo, repentinamente mientras se encontraba en Ámsterdam, “alguien” parece haberle ordenado que volviera inmediatamente a Argentina. Lo hizo tan apresuradamente que tuvo que pedirle a su esposa que buscara a su hija menor en el aeropuerto de Madrid donde él la depositó para seguir viaje inmediato a Buenos Aires.

A su arribo en Argentina, Nisman produjo como por arte de magia un nutrido dossier de 350 páginas en el que acusaba a la presidente Kirchner y a su canciller (¡judío, por cierto!) Héctor Timerman de “encubrimiento” a favor de Irán. Nisman estaba a punto de hacer pública su denuncia en una sesión de emergencia del Congreso Argentino a las 3 de la tarde del lunes 19 de enero, pero puede que haya tomado amarga conciencia de que su caso estaba muerto antes de empezar y que no tenía posibilidad alguna de éxito.

Sea como sea, Nisman (o “alguien”) convenientemente lo “suicido” en algún momento durante la madrugada del domingo 18 de enero.

La presentación de Nisman y el consiguiente interrogatorio, preguntas y dudas que hubiera disparado, seguramente hubieran tenido el efecto de volver toda la investigación del atentado a la AMIA/DAIA a fojas cero, y por segunda vez pues eso es lo que ya había ocurrido en 2003.

En 2003 se derrumbó la falsa “pista siria” que terminó con el juez Juan Galeano y donde incluso un ex-presidente de la DAIA – Rubén Beraja – terminó siendo procesado por ayudar a sobornar a un oscuro traficante de automóviles de nombre Carlos Telleldin, en un monto de U$S 400,000 a cambio de acusar a la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Se suponía que así se generaría una falsa pista que a su vez conduciría al inexistente “coche-bomba”, que jamás fue hallado salvo por un trozo de metal del motor “encontrado” por un oficial de inteligencia militar israelí que se encontraba “ayudando” entre los escombros del edificio de la AMIA justo después del ataque del 18 de julio de 1994.   “Por suerte”, ese trozo metálico portaba un número permitió identificar al supuesto vehículo…

Suena un poco como el pasaporte intacto del terrorista Mohamed Atta hallado entre los escombros de la Torre Gemelas en 2001, ¿no? O, quizás como el “afortunado hallazgo” del documento de identidad que se le cayó a uno de los terroristas encapuchados cuando el Evento Charlie Hebdo en Paris hace un par de semanas…

Si el caso insostenible elucubrado contra Irán por Nisman y sus controladores externos e internos quedaba desenmascarado, entonces se estaría revolviendo peligrosamente el avispero. Algo muy peligroso para EEUU, Israel y los lobbies sionistas locales e internacionales que vienen luchando para culpar a Irán por este atentado.

Se correría el peligro de que se investigara una pista mucha más plausible: la que conduce directamente a Israel.

 

¡ La Pista Israelí !

A principios de los años noventa, se desató una sorda guerra intestina dentro del sionismo entre sectores de izquierda y el cada vez más poderoso ala derecha fundamentalista y racista. Los dos puntos clave de esa guerra interna giraban en torno a si se habría de otorgar a los palestinos un Estado soberano, y qué hacer con los asentamientos ilegales de colonos israelíes.

Cando voló el edificio de AMIA/DAIA, Israel era gobernado por el partido laborista del primer ministro Isaac Rabin, que en esos momentos procuraba llegar a una solución duradera con los palestinos. En julio 1994, Rabin llegó a permitir que el jefe de la OLP Yasser Arafat volviera a Palestina luego de largo exilio; apenas 18 días antes de la voladura de la AMIA/DAIA.

En aquellos días hubo otros episodios de violencia que apuntaban a esa guerra intestina que finalmente llegó a su punto culminante 18 meses depuesta del ataque a la AMIA/DAIA cuando en noviembre 1995 el primer ministro Rabin fue asesinado durante una reunión pública en Israel.

¿Quién fue el asesino? ¿Algún terrorista musulmán? No. ¿Algún loco neonazi? Tampoco.

El primer ministro Rabin fue asesinado por un tal Ygal Amir, joven militante sionista de ultra derecha, ligado al servicio de inteligencia Shin Beth (recientemente reestructurado por Rabin) y al movimiento de los colonos ilegales dentro de Israel.

El resultado político para Israel de este magnicidio fue que quienes genuinamente buscaban la paz jamás volvieron al poder en ese país, que desde entonces quedó gobernado por la ultra-derecha de Netanyahu, Ariel Sharon, Olmert, Barak, Lieberman, Livni, Feiglin y otros… Así, los palestinos jamás recibieron su Estado soberano. De Israel sólo siguen recibiendo bombas, ataques, humillaciones y el simpático muro de 8 metros de alto por 800 kilómetros de largo, erigido por Tel-Aviv como “Muro de Auschwitz” en torno a su martirizado país.

Dentro de este marco global, la “lógica” detrás del atentado a la AMIA/DAIA cobra una nueva dimensión: la de una guerra intestina en que la mafia sionista ultra-derechista le hizo al sionismo de izquierda, moderado y más pacifista, “un ofrecimiento al que no pudiera rehusarse”. Probablemente, ingenierizado por grupos clandestinos dentro, o incluso por encima, del Mossad+CIA+MI6+algún ente clandestino de “operaciones negras…”

Como el gran padrino Don Corleone, estos oscuros operadores probablemente le ordenaron a los perpetradores del atentado, que “hagan que parezca que lo hizo algún coche-bomba patrocinado por Hezbollah…” El problema es que las cosas no salieron exactamente como ellos pensaban.

Parece que el inquieto y nervioso Nisman se estaba acercando demasiado al avispero.

Quizás fue esa la razon por la que fue necesario “suicidarlo”. Como lo fue el comisionado de policía francés que investigaba el Evento Charlie Hebdo, “suicidado” la misma noche del ataque; o como el electricista de Subterráneos de Londres Jean Menezes, quien probablemente “vio algo” inconveniente en los días previos a los ataques de Londres de julio 2005 y terminó acribillado a balazos “por error” por la policía londinense pocos días después de aquellos ataques…

Sea como sea, la “guerra contra el terrorismo” ha vuelto a la Argentina… Otra vez.

Al momento de redactar este articulo, los lobbies locales DAIA y AMIA están armando gran batahola mediática, rasgándose las vestiduras y diciendo que “temen que pueda estar por producirse un tercer atentado contra intereses judíos en la Argentina”.

Los medios de prensa alineados le ayudan destacando la “desaparición inexplicable hace unas semanas de un misil anti-tanque del Ejército Argentino”.  ¿Comienzo de la ingenierización de un nuevo “ataque”?

Sea como sea, parece que los sionistas y neoconservadores quieren sangre. El thinktank estadounidense Center for Security Policy acaba de publicar un artículo en el conservador Washington Times pidiendo que Estados Unidos y la Unión Europea impongan “sanciones contra la Argentina” tras la muerte de Nisman.

En este año 2015 en que habrá elecciones presidenciales en la Argentina, prácticamente todos los candidatos favoritos como Sergio Massa, Mauricio Macri, Daniel Scioli y otros sostienen la línea “políticamente correcta”, hecho que resulta muy consistente con sus reiteradas visitas y reportes a la neoyorquina Americas Society de Rockefeller-Negroponte-William Rhodes y, por supuesto, a las permanentes pleitesías que rinden ante el Congreso Mundial Judío, Comité Judío Estadounidense, la DAIA, la AMIA y otros lobbies sionistas.

Por último, para la presidente Cristina Kirchner quedan dos importantes lecciones a aprender:

(1) Cuando sionistas y neoconservadores se pelean entre sí, nunca hay que quedarse en el fuego cruzado; y si se elije a uno de los bandos jamás pasarse al otro a mitad del río;

(2) Roma no paga a traidores.

+++

Buenos Aires, 24 de enero de 2015

____

 

Adrian Salbuchi, fundador del PSR (Proyecto Segunda República)

­Adrian Salbuchi es analista político, autor, conductor del programa de televisión “Segunda República” por el Canal TLV1 de Argentina. Fundador del Proyecto Segunda República (PSR) –

NISMAN

http://denesmartos.blogspot.com.es/2015/01/nisman.html

Tres personas pueden guardar un secreto;
a condición de que dos de ellas estén muertas.
Benjamin FranklinSi quieres mantener un secreto
ocúltalo incluso ante ti mismo.
George Orwell

El suicidio cuenta con una larga historia en la República Argentina de los últimos 120 años. Incluso los “suicinatos” – esos casos en que se mezcla el suicidio y el asesinato – no han sido tan raros como muchos piensan.

El 1° de Julio de 1896 se suicidaba Leandro N. Alem, creador de la Unión Cívica Radical y Gran Maestre de la Gran Logia de Libres y Aceptados Masones de la República Argentina [1] Los motivos reales del hecho – se habló de desengaño amoroso, enfermedad incurable, desencanto político, temperamento depresivo – nunca pudieron ser realmente establecidos. [2]

En enero de 1939 Lisandro de la Torre estaba desilusionado por la corrupción que no pudo frenar. Después de que una bala muy probablemente dirigida a él en pleno Parlamento había matado a su amigo Enzo Bordabehere quedó agobiado por la forma mafiosa en que se manejaba (¡ya entonces!) la política argentina. “Estoy solo, estoy viejo, estoy cansado” había dicho dos años antes. Terminó pegándose un tiro. [3]

Aunque las generaciones actuales no lo crean, existió una época en que el ser descubierto en un acto de corrupción podía producir tal vergüenza en la persona involucrada como para llevarla al suicidio. Eso fue lo que le pasó a Víctor Juan Guillot. Envuelto en un caso de corrupción por la venta de unas tierras destinadas a la ampliación de las instalaciones militares en El Palomar, al estallar el escándalo y quedar en evidencia los implicados, no pudo soportar la ignominia y se quitó la vida el 23 de agosto de 1940. [4]

Cuatro años después, en abril de 1953, después de la muerte de Eva Perón, apareció su hermano Juan Duarte – gran amigo de Héctor Cámpora y secretario privado de Perón – con un balazo en la cabeza. El hecho fue caratulado por el gobierno de suicidio relacionado con hechos de corrupción. Los antiperonistas lo consideran asesinato por mandato de Perón hasta el día de hoy.

Después, hay un largo lapso sin suicidios relevantes de unos 45 años, pero el año 1998 fue realmente catastrófico. El 20 de mayo se suicidaba Alfredo Yabrán. En agosto se suicida – de un tiro en la sien derecha a pesar de que era zurdo – el capitán Horacio Estrada ligado a la operación del tráfico de armas a Ecuador y Croacia. En octubre, Marcelo Cattáneo ligado al escándalo IBM-Banco Nación, aparece colgado con ropas ajenas y un recorte alusivo del diario La Nación en la boca. Y en diciembre aparece muerto el brigadier Rodolfo Etchegoyen antes de que pudiera revelar detalles sobre el negocio del narcotráfico en Ezeiza. O sea, 1998, cuatro “suicidios” en un solo año. Gobierno de Carlos Menem.

Que dejó al menos una secuela: Lourdes Di Natale, secretaria privada de Emir Yoma, cayó desde un piso 10 en marzo de 2003. La jueza que puso en duda la tesis oficial del suicidio fue Fabiana Emma Palmaghini.

La misma [5] que ahora tiene el caso de Alberto Nisman, el fiscal hallado muerto en su domicilio el 18 de enero de 2015.

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¿En qué consiste la trama que se dibuja como trasfondo de la muerte de Nisman?

Convengamos en que es algo complicada porque se mezclan varias cosas; o, por lo menos, en el fárrago de la información mediática los datos concretos terminan entremezclados y confusos. En alguna medida incluso quizás a propósito. Son demasiados los intereses concurrentes y divergentes que se mueven alrededor de toda esta sórdida historia. De modo que tratemos de poner al menos las cosas un poco en orden.

El 17 de marzo de 1992 una tremenda explosión destruye el edificio de la embajada de Israel en Buenos Aires causando 29 muertos y 242 heridos. Los hechos ya en ese momento son terriblemente embrollados [6] y se vuelven aun más nebulosos cuando el estudio de tres reconocidos profesionales de la Academia Nacional de Ingeniería determinó que la explosión se había producido dentro de la embajada y no en un supuesto coche-bomba ubicado en el exterior. [7]

Dos años y cuatro meses más tarde, el 18 de julio de 1994, una violenta explosión en la AMIA (Asociación Mutual Israelita Argentina) causa 85 muertos y 300 heridos. La investigación de este caso también terminó completamente embrollada y, en una primera etapa, culminó en 2005 con el juez Juan José Galeano destituido por la Corte Suprema de Justicia y todos los acusados absueltos. Para decirlo lo más brevemente posible: después de once años (!) de idas y venidas, toda la causa volvió prácticamente a fojas cero. [8]

De modo y manera que si uno hace la pregunta concreta de “¿Quién cometió los atentados de la embajada y de la AMIA?”, la respuesta concreta es: “No lo sabemos”.

Al día de la fecha, nadie ha sido condenado en firme sobre la base de pruebas contundentes e irrefutables.

Tampoco – y esto no deja de ser muy extraño – nadie, ninguna organización terrorista, se auto-adjudicó la comisión de los atentados.

Eso por un lado.

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Por el otro lado, lo que tenemos es un abanico de diferentes acusaciones, sospechas, supuestas inferencias y deducciones varias. Son las llamadas “pistas” que en determinados momentos fueron propuestas con el objeto de “orientar” la investigación.

Entre ellas – y especialmente después del fracaso de la investigación de Galeano – hay una que tomó mucha fuerza y notoriedad aun cuando venía siendo impulsada por lo menos desde 1997/98. Y no por casualidad desde el momento en que estaba promovida por dos verdaderos “pesos pesados” de los servicios de inteligencia internacionales: la CIA y el Mossad. Según ellos, los responsables por los atentados tenían que ser los iraníes.

Curiosamente y además, la acusación se correspondía también con el interés de Washington y de Tel Aviv de presionar a Irán por su programa nuclear. En otras palabras: era obvio e inocultable el interés de la CIA y del Mossad en presentar a Irán como el culpable del atentado a la AMIA ya que esto servía de refuerzo a la negativa absoluta de permitir que Irán se convierta eventualmente en potencia nuclear. La lógica detrás de todo el razonamiento es, en realidad, bien simple: si Irán es el responsable por el atentado a la AMIA entonces Irán es una potencia terrorista y, si es una potencia terrorista, entonces no se puede permitir que tenga armas nucleares. Con lo cual estaría justificado hasta el ir a la guerra contra Irán para impedir que las tenga.

Es obvio que la AMIA no fue el único argumento esgrimido para argüir la peligrosidad de Irán. Muchos otros hechos podían hacerse apuntar en la misma dirección por la conexión entre Irán y el Hezbollah. Pero un Irán responsable por la AMIA – curiosamente con el tema del atentado a la embajada dejado siempre en un discreto segundo plano – servía para cohesionar y fortalecer la postura internacional norteamericana e israelí.

Ésa fue la orientación que asumió Alberto Nisman en 2004 cuando Nestor Kirchner lo puso al frente de la causa AMIA. [9] La asumió por completo hasta el punto de consultar con los norteamericanos y los israelíes prácticamente cada uno de los pasos que pensaba dar.  Y no solamente Nisman “compró” la pista iraní. También la hizo suya, y por entero, el sector de la entonces llamada SIDE comandado por Horacio “Jaime” Stiuso.

En ese contexto pasaron los años y llegamos a 2013.

Lo concreto es que en los nueve años en que Nisman estuvo al frente de las investigaciones – con todo el aporte de la CIA, el Mossad y la SIDE de Stiuso – la causa no avanzó en nada firme. Hubo declaraciones, escritos, operativos de prensa, promesas, cortinas de humo y anuncios varios. Pero las pruebas concretas, sólidas e incontestables que hicieran avanzar a la causa siguieron brillando por su ausencia. En 2013, a 19 años del atentado, a los efectos prácticos la causa AMIA, con los iraníes como principales acusados, estaba tan empantanada como el primer día.

Y aquí es donde interviene otro elemento en la historia.

——————————————

A fines de enero de 2013 Cristina Fernandez anunció que se había firmado con Irán un Memorándum de Entendimiento para constituir una “Comisión de la Verdad” sobre el caso AMIA. El acuerdo quedaría firme una vez aprobado por los Parlamentos de ambos países.

La cosa venía de antes porque ya en marzo de 2011 Pepe Eliaschev había revelado que se estaba concretando un pacto entre el gobierno de Cristina Fernandez y el gobierno iraní de Mahmud Ahmadineyad para dejar de lado el atentado a la AMIA en pro de una intensificación de las relaciones comerciales. [10]

En la Argentina, el acuerdo se aprobó en el Senado el 21 de febrero y seis días más tarde lo aprobó la Cámara de Diputados. Del lado iraní no se mostró tanto apuro. Al poco andar resultó evidente que los iraníes estaban, en primer lugar, interesados en el levantamiento de las “circulares rojas” de Interpol que pesaban sobre varios acusados y, como el gobierno argentino, no levantó – o no consiguió levantar – dichas circulares, el interés de los iraníes se enfrió rápidamente. Suma y total: el acuerdo nunca llegó a implementarse y hasta terminó siendo declarado inconstitucional en mayo de 2014 por la Sala I de la Cámara Federal.

Y aquí es donde aparece Nisman elaborando un largo documento de casi 300 fojas cuyo objetivo principal es armar una acusación “por encubrimiento” contra la presidente Cristina Kirchner, el canciller Héctor Timerman, el diputado nacional Andrés Larroque, el dirigente Luis D’Elía y el líder de Quebracho, Fernando Esteche. Y este es el documento que iba a ser expuesto y discutido el 19 de enero en una audiencia privada – que el oficialismo quería que fuese pública – ante la Comisión de Legislación Penal del Congreso.

No ocurrió. Un día antes de eso Nisman apareció con una bala en la cabeza.

Lo que hay que tener presente es que ese documento de casi 300 fojas no tiene nada que ver con el esclarecimiento del atentado a la AMIA. Con lo que tiene que ver es con los motivos supuestamente reales del Memorándum de Entendimiento con Irán y con las consecuencias del mismo para el caso AMIA. Según Nisman, el acuerdo con Irán estuvo motorizado por la intención de intercambiar petróleo iraní por granos argentinos a fin de paliar en alguna medida la crisis energética que sufre el país. Para lograr eso, el gobierno de Cristina Fernandez se mostró – al menos teóricamente – dispuesto a transitar por nuevos canales a fin de clarificar las acusaciones contra los iraníes presuntamente involucrados en el atentado. Esa predisposición fue interpretada por Nisman como una tentativa de encubrimiento de los iraníes por parte del gobierno argentino y sus “operadores informales” cuyas escuchas telefónicas revelan varias tratativas en este sentido. Específicamente y tal como lo expresa textualmente la denuncia presentada por Nisman: “. . . vengo, por la presente, a denunciar la existencia de un plan delictivo destinado a dotar de impunidad a los imputados de nacionalidad iraní acusados en dicha causa (la causa AMIA), para que eludan la investigación y se sustraigan de la  acción de la justicia argentina.” [11]

En otras palabras: Nisman acusaba al gobierno argentino y a sus operadores informales de desviarse de la orientación investigativa impulsada por la CIA, el Mossad y la SIDE de Stiusso que querían ver a los iraníes acusados y condenados por el atentado.

Y a todo esto, el gobierno de Cristina venía de desmantelar la Secretaría de Inteligencia echándolo a Stiusso el 19 de diciembre de 2014. Prácticamente un mes exacto antes de la muerte de Nisman.

——————————————

En general, la pregunta clásica que uno se hace cuando se encuentra con un hecho de esta naturaleza es: ¿a quién beneficia? En este caso, sin embargo, muy probablemente la pregunta a hacer es otra. Es: ¿a quién perjudica?

No hay mucho para analizar en respuesta a esa pregunta: obviamente la muerte de Nisman perjudica, en primer lugar, al gobierno y, más específicamente, a los principales acusados que son Cristina Fernandez de Kirchner y Héctor Timerman. Los otros – D’Elía, Larroque, Esteche, etc. – también habrán sufrido algún desprestigio pero ninguno de ellos tiene la envergadura política suficiente como para justificar un operativo de descrédito de esta envergadura. Son simples comparsas, necesarios para sostener la estructura del escenario.

Con lo cual, la siguiente pregunta que uno debe hacerse es: ¿quién habrá querido perjudicar a Cristina y a Timerman? ¿O al gobierno en forma general?

En principio y en teoría, la lista de sospechosos podría ser sumamente extensa porque si hay algo que este gobierno consiguió a lo largo de sus años de permanencia en el poder eso es hacerse de una enorme cantidad de enemigos. Pero, dado el contexto de toda esta tenebrosa historia, los mayores perjudicados por las actuaciones del gobierno son justamente aquellos que impulsaron la estrategia anti-iraní desde el mismo principio.

Me dirán ustedes que últimamente hasta los Estados Unidos, en vista del descalabro en que se ha convertido toda la situación de Medio Oriente, han aflojado en buena medida su posición adversa a Irán y parecería ser que – por el momento al menos – ya no buscan necesariamente un pretexto para ir a la guerra contra ese país. El detalle en esto es que lo que le está permitido a EE.UU. no necesariamente lo está también para un país periférico como la Argentina.

Los romanos tenían un dicho para esto: “Quod licet Iovi non licet bovi“. Es un juego de palabras; significa que lo que le está permitido a Júpiter no le está permitido a cualquier buey.

Y en materia de política internacional los Kirchner se han movido de un modo no muy diferente al del proverbial elefante en el bazar de porcelana. O al de un buey en el mismo bazar y con el mismo resultado.

Romper con una estrategia dictada por los EE.UU. y por Israel, para colmo echando de su puesto al garante local de dicha estrategia, no es precisamente la mejor forma de hacer amigos.

El hecho es que en el gobierno rompieron lo que no tenían que romper y ahora no saben cómo hacer para juntar los pedazos.

Nisman, en todo esto, es solamente uno de esos pedazos rotos. Su muerte es el daño colateral de un tiro por elevación.

Ojalá no haya otros.

————————————————–
NOTAS:

1  )- http://nuestrotiempohistoria.blogspot.com.ar/2009/11/la-masoneria-argentina.html
2  )- http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2012/07/25/opinion/OPIN-04.html
3  )- http://www.ellitoral.com/index.php/diarios/2010/07/15/opinion/OPIN-04.html
4  )- http://www.historiaconopinion.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=218:la-historia-de-un-diputado-corrupto&catid=38:actualidad&Itemid=71
5  )- http://www.infojusnoticias.gov.ar/nacionales/lourdes-di-natale-un-suicidio-dudoso-7209.html
6  )- http://www.agenciaelvigia.com.ar/toc_toc_toc.htm
7  )- http://www.lanacion.com.ar/171466-severo-cruce-entre-israel-y-la-corte-suprema
8  )- http://www.delacole.com/cgi-perl/medios/vernota.cgi?medio=lavozjudia&numero=374&nota=374-18
9  )- “Tócala de nuevo, Nisman”, por Jorge Lanata en http://www.perfil.com/columnistas/Tocala-de-nuevo-Nisman-20061119-0005.html?no_mobile_check_var=true
10  )- http://www.perfil.com/contenidos/2011/03/26/noticia_0004.html
11  )- http://es.scribd.com/doc/253237258/La-denuncia-completa-de-Nisman

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