Argentina: El trotskismo al servicio de la CIA y el Mossad

La CIA y el Mossad tienen agentes “trotskistas”

http://www.izquierdanacional.org/soclat/articulos/la_cia_y_el_mossad_tienen_agentes_trotskistas/

Horacio Da Silva

Quienes todavía abriguen dudas acerca de la actualidad que tiene la categoría “izquierda cipaya” para caracterizar a las pequeñas pero bochincheras organizaciones de la pequeña burguesía universitaria que se autoproclaman representantes de la clase obrera, no tienen más que leer el artículo “El Caso Nisman: acuerdos y diferencias en el Frente de Izquierda”, que publica en su página web “Izquierda Socialista”, grupo integrante del FIT que postulará a Jorge Altamira en las elecciones de octubre.

Izquerda Socialista recoge la tradición del sector más antiperonista del trotskismo: el que condujo durante décadas Nahuel Moreno. Para los “morenistas”, el peronismo fue un movimiento reaccionario y proimperialista. No obstante esa absurda caracterización, luego de 1955 y durante un breve periodo, los “morenistas” se autoproclamaron “disciplinados soldados justicialistas”, con el sólo propósito de infiltrarse en el peronismo y ganar la confianza de sus militantes obreros. Un sector del “morenismo” flirteó luego con el foquismo, que infectó a una buena parte de la izquierda latinoamericana en los años sesenta y setenta. El año 1973 encontró al morenismo agrupado en el PST, conformado junto a sectores procedentes del viejo socialismo juanbejustista. El PST se opuso frontalmente a Cámpora, a Perón y a Isabel, apoyando el derrocamiento de ésta última en nombre del llamado a una “asamblea constituyente” (años atrás, cuando el kirchnerismo se enfrentó a la burguesìa agraria a propósito de las retenciones, los “morenistas” de IS, en vez de apoyar al Gobierno en ese enfrentamiento y exigirle que avanzara con medidas expropiatorias y nacionalizadoras, también propusieron derrocarlo, llamando a una asamblea constituyente).

Ahora Izquierda Socialista dice que sus socios del FIT, el PO y el PTS, se equivocan porque “no denuncian claramente al gobierno como el principal responsable de lo sucedido con Nisman”. Quien conozca las posiciones del PO y del PTS sabrá que si de algo no puede acusárselos es de no ser duros, más bien durísimos, con el kirchnerismo. PO, por ejemplo, dice que la muerte del agente Nisman es un “crimen de Estado” y que la Presidenta y sus ministros deben comparecer para dar explicaciones ante el Parlamento. Algo semejante a lo que dicen Patricia Bullrich o Laura Alonso. Pero a IS no le resulta suficiente. “La muerte de Nisman —dice IS—  se produce porque el fiscal apuntaba a denunciar a la presidente, y esto no lo podía aceptar el kirchnerismo”. Por lo cual “la muerte de Nisman pudo originarse en las esferas del gobierno”. O sea: a Nisman lo mató el Gobierno. Debe reconocérsele a estos sedicentes “trotskistas” que tienen una desfachatez que supera la del resto de la partidocracia demoliberal.

Izquierda Socialista adereza su posición golpista con algunas perlitas dignas de mención. “No podemos aceptar que esta metodologìa criminal —la del gobierno— llegue a los que luchan y denuncian al gobierno”, cacarean golpeándose el pecho con indignidad fingida. ¿El gobierno implementa una “metodología criminal” contra los opositores? Si así fuera, hace rato que los compadritos dirigentes de IS estarían ocultándose bajo la cama. Lo que caracteriza al gobierno kirchnerista, entre otras cosas, y es algo que tenemos que lamentar, es la enorme debilidad a la hora de reprimir a la oposición que trabaja sistemáticamente para derrocarlo. ¿Cómo es posible, por ejemplo, que tras 12 años, el Grupo Clarín siga envenenado la conciencia colectiva diariamente?

Pero siguen estos “trotskistas”: “la postura de la izquierda debe pasar por denunciar la responsabilidad del gobierno en lo sucedido y en mostrar que es parte de su política de criminalización de la protesta”. Elisa Carrió no lo habría dicho mejor. Sólo que mientras la desquiciada consorte de Macri hace sus denuncias en Nueva York o en Washington, los “trotskistas” de Izquierda Socialista la hacen en la Universidad de Buenos Aires. Es el típico juego de pinzas de la contrarrevolución, que consiste en atacar mancomunadamente, unos por izquierda y otros por derecha. Izquierda Socialista ya había ensayado este juego cuando la OTAN derrocó y asesinó a Kaddafy en Libia: apoyó el zarpazo imperialista, claro que en nombre de la “clase obrera libia”.

Izquierda Socialista finaliza su pronunciamiento llamando a “movilizar contra el gobierno y su política antiobrera y antipopular”. Se trata del preanuncio de que estarán representando al Frente de Izquierda en la Marcha de los Fiscales preparada para el 18 de febrero. Esa Marcha inaugura un nuevo momento de la embestida golpista en la que confluyen la CIA, el Mossad y la charca mediático/partidocrática local. El primer momento fue la construcción de una “opinión pública” a través de la denuncia absurda de Nisman contra la Presidenta y el Canciller y de su inmediata muerte, probablemente armada por sus propios mandantes extranjeros. El segundo momento es la puesta en movimiento, en la calle, de esa “opinión pública”. Los mismos sectores sociales que vivaron a Aramburu en 1955 y a Videla en 1976, saldrán a gritar “Yo soy Nisman”, y a calificar a la Presidenta de “asesina”, “yegua montonera” y cosas por el estilo. El objetivo de máxima es “acortar los tiempos del Gobierno”, como ha dicho no muy eufemísticamente el payasesco agente Jorge Asís; el objetivo de mínima es esperar a octubre, pero garantizando el recambio por una alternativa de derecha en las figuras de Macri o Massa o, incluso, en la de Scioli.

El Gobierno tiene la obligación indelegable de auto-defenderse de los golpistas, porque su interés de supervivencia coinciden en esta coyuntura con los intereses históricos de la Patria y del Pueblo

Los auténticos socialistas revolucionarios de la Izquierda Nacional ya henos visto esta película y la hemos sufrido en carne propia, junto al grueso de los sectores populares. Por tal razón, denunciamos la conspiración golpista en curso y llamamos a los compañeros del kirchnerismo, del peronismo y del campo popular en su conjunto, a movilizarse para frenar a la Derecha. El Gobierno kirchnerista tiene la obligación indelegable de auto-defenderse de los golpistas, porque su interés de supervivencia coinciden en esta coyuntura con los intereses históricos de la Patria y del Pueblo. Hay que responder a la Marcha Gorila del 18 de febrero con una Marcha Patriótica y Popular, antiooligárquica y antiimperialista, contra la CIA, el Mossad y sus agentes locales de derecha y de “izquierda”.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Argentina. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s