La victoria de Trump frena los planes belicistas del globalismo

Ganó Trump, ganó la América profunda, ganó el “agente de Putin”… perdieron “ellos”, los poderosos, los globalistas. Análisis

EL ESPÍA DIGITAL

Un aire fresco recorre el mundo, una oportunidad para la paz y una patada en la entrepierna a los poderes financieros, a los medios de comunicación amamantados en el fondo de reptiles de esos poderes, a los “analistas” y opinadores, a los políticamente correctos, a los belicistas, a la progresía a los cipayos, a los cobardes,…

El republicano Donald Trump ha conmocionado a medio Estados Unidos y al mundo entero al derrotar a la corrupta criminal Hillary Clinton en las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Trump, un populista con un discurso antisistema, será el próximo presidente de Estados Unidos. Con el apoyo masivo de los estadounidenses blancos descontentos con las élites políticas y económicas, e inquietos por cambios demográficos acelerados, Trump, acusado de ser un “agente de Vladímir Putin” que amaga con reformular las alianzas internacionales de EE UU, rompió los pronósticos de los sondeos y logró la victoria, nadie como Trump supo entender el hartazgo con el establishment, con el que se identificaba a Clinton. La ola populista global ha llegado a la Casa Blanca. “Los hombres y mujeres olvidados de nuestro país ya no será olvidados”, dijo Trump en su discurso de la victoria, en Nueva York.

De norte a sur, de este a oeste, en Estados que votaron al presidente demócrata, Barack Obama, en 2008 y 2012, y en Estados republicanos, del tsunami de Trump, una combinación de voto rural y voto obrero blanco, barrió con las estrategias sofisticadas de la campaña demócrata y anuló el efecto del voto latino y de las minorías por Clinton.

Tras la jornada electoral que se ha celebrado este 8 de noviembre, el republicano ha recibido más de 270 votos frente al 218 de su rival del Partido Demócrata, Hillary Clinton.

A medida que llegaban los resultados en los Estados clave y Trump sumaba victoria tras victoria, se disparaba el desconcierto de los especialistas en sondeos, de los estrategas demócratas, los mercados financieros y las cancillerías occidentales. La victoria en Florida, Estado que el presidente Barack Obama, demócrata como Clinton, ganó dos veces, abrió la vía para la victoria de un magnate inmobiliario y estrella de la telerrealidad que ha sacudido los cimientos de la política tradicional. Trump ganó después en Carolina del Norte, en Ohio y Pensilvania, entre otros Estados que Clinton necesitaba para ganar.

Trump ha demostrado que un hombre prácticamente solo, contra todo y contra todos, y sin depender de donantes multimillonarios, es capaz de llegar a la sala de mandos del poder mundial. A partir del 20 de enero, allí tendrá al alcance de la mano la maleta con los códigos nucleares y controlará las fuerzas armadas más letales de planeta, además de disponer de un púlpito único para dirigirse su país y marcar la agenda mundial.

El republicano ha desmentido a todos los que desde hacía medio año pronosticaban su derrota. Ha derrotado a los Clinton, la familia más poderosa de la política estadounidense en las últimas tres décadas, si se exceptúa a otra familia, los republicanos Bush, que también se oponían a él. Se enfrentó al aparato de su propio partido, a los medios de comunicación, a Wall Street, a las grandes capitales europeas y latinoamericanas y a las organizaciones internacionales como la OTAN.

Su mérito consistió en entender el malestar de los estadounidenses víctimas del vendaval de la globalización, las clases medias que no han dejado de perder poder adquisitivo en las últimas décadas, los que han visto cómo la Gran Recesión paralizaba el ascensor social, los que asisten desconcertados a los cambios demográficos y sociales en un país cuyas élites políticas y económicas les ignoran. Los blancos de clase trabajadora —una minoría antiguamente demócrata que compite con otras minorías como los latinos o los negros pero que carece de un estatus social de víctima— han encontrado en Trump al hombre providencial.

El golpe se dirige a las élites estadounidenses y globales. Y es una prueba de que tiempos de incertidumbre son el caldo de cultivo idóneo para los líderes  con los sensores para identificar los temores de la sociedad y con un mensaje simplificador que identifique al enemigo interno y externo.

Los interminables escándalos de Clinton lastraron su candidatura. Pocos políticos se identificaban tanto con las élites como ella. A fin de cuentas, es la esposa de un presidente y EE UU, una república fundada contra las dinastías, ya tuvo suficiente con los presidentes Bush padre e hijo.

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Trump elegido presidente de EEUU

http://spanish.almanar.com.lb/24165

El candidato republicano Donald Trump se ha impuesto a la demócrata Hillary Clinton al hacerse con al menos 279 de los votos de los compromisarios y al menos 56.797.100 de votos.

En una intensa batalla electoral sobre los estados históricamente en disputa -los llamados ‘swift-states’, en inglés—, en especial Ohio, Florida y Carolina del Norte, el magnate adelantó a la ex secretaria de Estado y ahora se pone rumbo al despacho oval de la Casa Blanca.

Todavía quedan por contabilizar los votos de Alaska, Arizona, Michigan, New Hampshire y Minnesota. Sin embargo, el candidato republicano ya cuenta con más de los 270 compromisarios mínimos necesarios para ser presidente de EEUU.

Trump ganó en varios de los estados tradicionalmente demócratas como Michigan, Wisconsin, Indiana y otros que han sufrido una fuerte crisis económica en los últimos tiempos, hasta el punto que Detroit, la capital de Michigan, ha sido declarada en bancarrota.

A pesar de todas las encuestas que pronosticaban su derrota -y que Trump calificó de manipuladas a propósito para dar la ventaja a Clinton- el candidato se impuso y ha derrotado en toda su campaña, tanto en las primarias republicanas como en las demócratas- a todos los candidatos considerados pro-establishment, lo cual es una buena muestra de la crisis política, económica y social que vive EEUU.

En Oriente Medio, la victoria de Trump ha provocado la consternación de algunos regímenes monárquicos del Golfo Pérsico, que contaban con una victoria de Hillary Clinton, que hubiera dado lugar a un endurecimiento de las políticas de EEUU hacia países como Siria e Iraq.

Source: Agencias

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Derrota de Clinton aborta sus planes de guerra contra Siria

http://spanish.almanar.com.lb/24242

Yusuf Fernández

Durante la campaña electoral norteamericana algunos de los asesores de política exterior de Hillary Clinton afirmaron que ella pondría en marcha tras su elección una revisión de la política hacia Siria dirigiendo el foco a atacar al gobierno del presidente Bashar al Assad e imponer un cambio de régimen, en abierta violación del Derecho Internacional. Al mismo tiempo, ella se rodeó de un grupo de asesores belicistas que se distinguieron anteriormente en la puesta en marcha de la guerra sucia contra Siria.

El papel de la propia Clinton en la invasión de Libia y el inicio de la guerra por medio de terceros contra Siria son una muestra de su predisposición a lanzar guerras o escalar las ya existentes. Ella era, sin duda, la candidata de la guerra en estas últimas elecciones.

Uno de los asesores de Clinton, el antiguo jefe de Estado Mayor y ex funcionario de la CIA, Jeremy Bash, afirmó que EEUU provocaría una escalada en la guerra “contra el EI y contra Assad”. Él no mencionó a grupos terroristas como el Frente al Nusra con lo que dejó ver que podrían ser utilizados por el gobierno de EEUU en esa estrategia de confrontación.

Un think tank dirigido por Michele Flournoy, antigua funcionaria del Departamento de Defensa y probable secretaria de Estado en una hipotética administración de Hillary Clinton, pidió explícitamente “limitados ataques aéreos” contra el Ejército y el gobierno sirio.

Leon Panetta, antiguo secretario de Defensa y director de la CIA, era de la misma opinión. Él pidió ataques aéreos contra las tropas sirias para ayudar a los “rebeldes moderados” que luchan contra el presidente sirio y más fuerzas especiales de EEUU para luchar contra el EI y contra Assad. Dado que dichas fuerzas tienen actualmente como misión la de luchar contra el EI y no contra el gobierno sirio, él busco crear una confusión añadiendo en realidad una misión nueva que era de la luchar contra el Ejército sirio.

Significativamente, cuando Panetta pronunció este discurso belicista en la Convención Nacional Demócrata, fue interrumpido por los delegados que se pusieron a corear consignas como “no más guerra”. La gran mayoría del pueblo norteamericano favorece una guerra contra el EI, pero no una contra el gobierno de Siria, y esto ha sido uno de los grandes obstáculos de los halcones antisirios en EEUU a la hora de plantear un conflicto abierto con Damasco.

Más recientemente, Clinton y su entorno mostraron su apoyo a la creación de una “zona de exclusión aérea” sobre Siria para impedir a los aviones rusos y sirios atacar a los grupos terroristas. Algunos responsables militares del Pentágono advirtieron que esto equivaldría a una guerra abierta con Rusia y Siria. Rusia ha respondido mostrando sus músculos mediante el despliegue de su flota y realizando pruebas de nuevos misiles nucleares en un recordatorio a EEUU de que no debía poner a prueba su paciencia.

Todos estos planes han sido abortados felizmente con la derrota de Clinton. Donald Trump, que ha manifestado su predisposición a luchar contra el terrorismo junto con Rusia y que ha manifestado su oposición a las políticas de cambio de régimen, adoptará previsiblemente una política más realista y sensata que aleje el espectro de una guerra a gran escala en Oriente Medio o incluso el mundo.

Source: Sitio de Al Manar en Español

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4 respuestas a La victoria de Trump frena los planes belicistas del globalismo

  1. Adversario dijo:

    Enhorabuena, presidente Trump

    (…) Aunque tiene nuestro apoyo no le vamos a dar un cheque en blanco. Sabemos que no lo va a tener fácil. La traición la tiene dentro de su propio partido y los anglosionistas van a morir matando. También ha tenido algunos colaboradores y financiadores bastante poco recomendables, como preocupantes han sido sus continuas declaraciones a favor del Estado de Israel, que no casan con la intención de Trump de dejar de apoyar guerras en Oriente Medio, cuyo motivo precisamente es asegurar la supremacía de Israel en aquella zona.
    (…)

    http://democracianacional.org/dn/enhorabuena-presidente-trump/

  2. Adversario dijo:

    With The US Presidential Election Nearly Over, Never Forget What Zio-Killary Clinton Did To Libya

    http://mouqawamahmusic.net/with-the-us-presidential-election-nearly-over-never-forget-what-zio-killary-clinton-did-to-libya/

    (…) Hasbara be chucked out the window. Zio-Killary isn’t the candidate of “feminism” and “women’s rights”. She is not the champion of “social justice” and “liberalism”. And she sure as hell is no “democrat”. She is the Spawn of Satan. The Hellhound in High Heels. The Rotten Royal of Ruin. And the Matriarch of Mayhem.
    (…)

  3. Adversario dijo:

    Mimi al-Laham: I’m a Syrian Muslim who prefers Trump over Hillary

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