Carta abierta a Donald Trump: los israelíes no son sus amigos

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Carta abierta a Donald Trump: los israelíes no son sus amigos

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Como otros muchos, en DN nos alegramos cuando usted ganó las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos. Ver rabiar de una manera tan agresiva a la izquierda “progresista”, a la derecha liberal y a todos los movimientos antifascistas, antirracistas y feministas radicales fue la mejor señal de que algo bueno tenía que tener una persona que era atacada por todos estos colectivos. La alegría se confirmó a medida que íbamos escuchando sus propuestas y viendo muchos de sus nombramientos y aún más después de escuchar su discurso de investidura. Usted representa una esperanza, no sólo para Estados Unidos sino también para todos aquellos pueblos del mundo hartos de globalismo y de corrección política, en especial en Europa. Pero, como hacen los buenos amigos que te quieren bien, creemos que ha cometido un par de errores graves que pueden empañar su legislatura.

El primero ha sido nombrar como asesores económicos a varias personas procedentes del núcleo duro del sionismo financiero. Nada más y nada menos que de la Banca Rothschild y de Goldman Sachs. El Banco Goldman Sachs es el principal banco de inversión del mundo y uno de los principales culpables de la crisis financiera mundial iniciada en el año 2007. También es uno de los poderes fácticos en la sombra en la UE, pues es una de las fuerzas que controlan el BCE, la máquina de imprimir euros. Este tipo de entidades, con toda su ingeniería financiera, son las principales culpables de todas las crisis económicas ocurridas durante los últimos 40 años, son las que se llevan sus espectaculares beneficios a paraísos fiscales y las que endeudan a todos los pueblos del planeta. Usted, señor Trump, juró sobre la Biblia de Lincoln ¿sabe que Lincoln fue asesinado por enfrentarse a este cártel mafioso de la banca y por querer nacionalizar la emisión de dinero?

Usted, señor Trump, es heredero del populismo americano, ese movimiento nacido a finales del siglo XIX cuya principal reivindicación era que el Congreso americano recuperara la capacidad de emitir moneda. Por desgracia, los populistas perdieron su batalla y fueron los bancos privados los que consiguieron ese poder inmenso en 1913 al crear la Reserva Federal. Desde entonces, un pequeño grupo de bancos controlados por el anglosionismo financiero ha endeudado a todos los americanos en una cantidad que no van a poder pagar nunca. Justamente, esa banca Rothschild y ese Goldman Sachs forman parte de todo este entramado ¿de verdad cree que puede confiar en ellos?¿de verdad cree que estos bancos quieren lo mejor para usted y para el pueblo americano? Goldman Sachs ya fue el principal financiador de la campaña de Obama en el pasado, así que no se fíe de estos financieros.

La segunda medida que ha tomado usted y que nos preocupa es su incondicional apoyo al Estado de Israel. Vemos que anuncia usted el posible cambio de lugar de la embajada americana, que pasaría a Jerusalén. Vemos que usted también apoyaría la construcción de nuevas colonias ilegales israelíes en territorio palestino ocupado. Vemos que en pocos días se va a reunir con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu para hablar de la lucha contra el ISIS y de la “amenaza de Irán”.

Señor Trump, hay una idea que usted debe grabarse en el cerebro y cuanto antes mejor:”Israel no es su amigo ni tampoco de los Estados Unidos”

Piense. En 1948 se proclama el Estado de Israel gracias al apoyo político de los Estados Unidos en la ONU. Apoyo conseguido en parte gracias a los dos millones de dólares en metálico que un sionista norteamericano le dio al presidente Truman. Desde entonces, los Estados Unidos han enviado billones de dólares a Israel, que es el país que, con diferencia, más ayuda exterior recibe de parte de los Estados Unidos. Si Israel lleva tanto tiempo sobreviviendo es gracias al apoyo político, militar y económico de los Estados Unidos, que se han enfrentado y enemistado prácticamente con todos los países del planeta en la ONU para proteger a los israelíes. ¿Y cuál ha sido la actitud de los israelíes ante esto?¿agradecimiento? No exactamente.

En 1954 las relaciones entre Egipto y Estados Unidos estaban mejorando, lo que no convenía a Israel. Para romper esa amistad, agentes israelíes trataron de colocar bombas en lugares frecuentados por americanos en Egipto y hacerlas estallar para luego culpar a los propios egipcios y romper así la amistad entre ambos países. La operación fue descubierta y no se llevó a cabo. Se llamó el asunto Lavon, por el nombre del Ministro de Defensa israelí que ideó la operación ¿sabía usted, señor Trump, que nueve de estos agentes provocadores israelíes que buscaron matar americanos fueron homenajeados en Israel en el año 2005?

En 1967 los israelíes estaban en guerra con Egipto y otros países árabes, la Guerra de los Seis Días. El 8 de junio de 1967 un barco norteamericano, el USS Liberty se acercó a las costas de Egipto. No se sabe muy bien qué estaban haciendo los israelíes por allí pero está claro que no querían que los americanos lo descubriesen. Por eso, los israelíes atacaron el barco a traición. El barco estaba perfectamente señalizado con la bandera americana. No pudo haber error alguno. La aviación israelí atacó igualmente matando a 34 soldados americanos e hiriendo a 171. Un auténtico crimen de guerra por el que nunca ha pagado nadie en Israel.

uss liberty

Llegamos al año clave de 1973. Señor Trump, usted se ha mostrado como un enemigo del islamismo. Hasta ha propuesto restringir la inmigración musulmana hacia su país, algo que vemos bien ¿sabía señor Trump, que hasta ese año el islamismo estaba de capa caída en el mundo musulmán?¿y qué es lo que pasó? Pues que con la subida espectacular de los precios del petróleo, los principales productores del mundo, los saudíes, se encontraron con una cantidad masiva de dinero en sus manos. Las élites del anglosionismo financiero les ofrecieron un pacto: invertir ese dinero en los bancos de esas élites a cambio de que los saudíes y sus aliados vendieran el petróleo en dólares. Esto provocaba que la Reserva Federal americana pudiera emitir todos los dólares que le diera la gana pues siempre tendrían demanda para comprar el petróleo. A cambio, a los saudíes se les daba permiso para promover su versión más purista del islam, no sólo en el mundo musulmán, sino también en Europa. Más tarde se extendería a los propios Estados Unidos.

Ese es el origen del mal que padecemos hoy en día, señor Trump. Los saudíes han promovido el integrismo islámico y a los grupos yihadistas por todo el mundo. Los saudíes, no los iraníes. Si usted ha de hablar con Netanyuahu sobre cómo acabar con el ISIS, la amenaza a considerar no es Irán, sino Arabia Saudí. Desde esa fecha, los saudíes, de acuerdo con los Estados Unidos, han estado apoyando y financiando a todo tipo de grupos integristas como Al Qaeda para favorecer su agenda en Afganistán, en Kosovo, en Libia, Siria…se usaba a los terroristas islámicos como la mano de obra necesaria para que esta alianza maligna creada en 1973 alcanzara sus objetivos. Estados Unidos y los saudíes no estaban solos en este proyecto, tenían la ayuda de los israelíes.

Señor Trump ¿sabe quién era Johnatan Pollard? Era un espía israelí. En los años 80 consiguió información ultra-secreta de los Estados Unidos y se la pasó al gobierno israelí, haciendo muchísimo daño a los USA en uno de los momentos más críticos de la Guerra Fría.

pollard

Señor Trump ¿sabe quién era Victor Ostrovsky? Era un ex agente del Mossad que escribió un libro titulado “por el camino del engaño” haciendo referencia al lema del Mossad. En 1983, en el Líbano, hubo un macroatentado que mató a 250 marines norteamericanos. Ostrovsky asegura que los israelíes sabían que el atentado se iba a producir pero no avisaron a su supuesto aliado americano.

Señor Trump ¿conoce al grupo de presión americano AIPAC? Es el principal lobby sionista de los Estados Unidos y tiene metido en el bolsillo a todos esos políticos demócratas y republicanos que tanto le critican a usted. Pues bien, en el año 2005 estuvo envuelto en otro caso de espionaje contra Estados Unidos.

Señor Trump, ¿sabe quién es Rafael Bardají? colabora con el partido español VOX y es otro empleado al servicio de Israel que, rabioso ante el avance de Assad, escribió un par de artículos calificando al ISIS como “un generador de orden y seguridad” que era presentado casi como un mal menor comprensible ante el “tirano” Assad. Y este señor no escribe nada sin el visto bueno de Tel-aviv. ¿Se va a fiar de esta clase de gente, señor Trump?

¿Qué clase de “amigo” se comporta así?

Usted va a reunirse con Netanyahu en pocos días. Pregúntele por un documento escrito en el año 1996 titulado “A clean break, a strategy for securying the realm”. Fue escrito por un grupo de americanos de origen judío liderado por Paul Wolfowitz, Richard Pearle y William Kristol entre otros. A pesar de ser ciudadanos americanos, ese documento fue escrito para el Primer Ministro israelí, que resulta que era el mismo Benjamin Netanyahu. El documento es un llamamiento para acabar con todos los enemigos de Israel en Oriente Medio (Iraq, Siria e Irán) para aislar a los palestinos y forzarles a una derrota en su conflicto con los israelíes. Por supuesto, no iban a ser soldados israelíes los que iban a participar en ese plan siniestro en el que iban a morir cientos de miles de personas. Iban a ser soldados norteamericanos.

Panel left to right: Margaret Hoover - Political Contributor, CNN, Author, American Individualism, President, American Unity Fund; Bill Kristol - Founder/Editor, The Weekly Standard, Contributor, ABC News;

El 11 de septiembre de 2001 murieron tres mil americanos en las Torres Gemelas y en el Pentágono. Se culpó a dos aviones pilotados por miembros de Al Qaeda (aquella Al Qaeda nacida tras el pacto anglosionista-saudí de 1973) Pero hubo un tercer edificio del WTC, el número 7, que se vino abajo sin que le impactara ningún avión y todo tipo de expertos coinciden en que aquello fue una demolición controlada y que lo que impactó en el Pentágono fue un misil y no un avión. Además, cerca de las Torres, fueron descubiertos cinco israelíes con una furgoneta, dando saltos de alegría y celebrando el ataque. Todo parece indicar que se trataba de agentes de inteligencia israelíes. Aún así, fueron detenidos pero deportados de inmediato. Al mismo tiempo se detectó a una red de 140 espías israelíes que estaban operando en Estados Unidos ¿qué hacían estos espías?¿sabían lo que iba a pasar? Al igual que los otros cinco, estos 140 israelíes fueron deportados de inmediato y de ellos nunca más se supo ¿le preguntará por ellos a Netanyahu? Tras ese ataque empezó la falsa “guerra contra el terrorismo” que en realidad iba a ser la guerra contra los enemigos de Israel. Pero en esa guerra no iban a morir soldados israelíes, sino norteamericanos, como ocurrió en la guerra de Iraq, donde miles de jóvenes americanos fueron heridos, mutilados y asesinados en una absurda guerra que nada tenía que ver con el terrorismo. El absurdo aumentó aún más durante el conflicto sirio en el que los Estados Unidos pasaron directamente a colaborar con grupos terroristas islámicos para lanzarlos contra Bashar al Assad, otra bestia negra de Israel.

Señor Trump, Israel no quiere acabar con el terrorismo islámico. De hecho, durante el conflicto sirio se han publicado innumerables informaciones detallando la cobertura que los israelíes le facilitaban a los miembros del ISIS para que pudieran luchar con más efectividad contra las tropas de Assad. No se engañe, Israel no es ningún muro de contención frente al islam, ni es ningún aliado frente al islamismo. El problema que tiene Israel con sus vecinos es de territorio, no de religión. De hecho, los enemigos históricos de Israel han sido nacionalistas árabes enemigos del islamismo, como Nasser en Egipto, Saddam Hussein en Iraq o Bashar al Assad en Siria. El mismo movimiento palestino durante la inmensa mayoría de su existencia, nunca ha sido islamista. Señor Trump, usted se queja de la inmigración mejicana sin control que recibe Estados Unidos, pues de eso se quejaron durante mucho tiempo los árabes de Palestina, de la inmigración descontrolada de judíos hacia ese territorio. Y los cristianos árabes piensan lo mismo que los musulmanes árabes de la zona, luego no es un problema de religión. Señor Trump, si traslada la embajada a Jerusalén y apoya la construcción de asentamientos ilegales en los territorios ocupados no sólo cometerá un gran error sino que perderá toda la legitimidad para intentar controlar la inmigración ilegal, pues usted mismo estará apoyando algo ilegal como lo son esos asentamientos. Usted juró sobre la Biblia, señor Trump ¿sabe usted que los judíos religiosos más radicales apoyan al gobierno de Netanyahu?¿y que esos judíos radicales llegan al punto de quemar ejemplares del Nuevo Testamento?

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Usted se queja de los periodistas de su país porque están todos contra usted. Suponemos que usted sabe que todos esos medios de comunicación que le atizan de continuo están controlados por el lobby sionista de Estados Unidos, que tiene linea directa con sus primos hermanos de Israel. Usted se quejó en uno de sus mejores discursos durante la campaña de que cualquier comentario que se sale de lo establecido te lleva a ser tachado de racista, xenófobo o machista. Pues bien, han sido asociaciones como la Liga Antidifamación, también del mismo lobby, las que han ido creando toda este clima de terror psicológico a decir algo fuera de la corrección política. Han sido todos estos lobbies sionistas los que, a través del mundo de la cultura audiovisual, han transformado la cultura del pueblo americano, que ha pasado de ser un pueblo trabajador europeo en un 90% con unos profundos valores religiosos y patrióticos a otro multicultural totalmente inmerso en esta cultura basura de Hollywood, Benneton, Coca-cola y MTV. También fueron ellos, los grupos de influencia sionista, los que cambiaron la Ley de Inmigración americana en 1965, que fue el origen del descontrol actual ¿no ve, señor Trump, que estos grupos sionistas a los que usted rinde pleitesía promueven todo lo contrario de lo que defiende usted?¿no ve que esos mismos medios que le atacan cuando usted defiende construir un muro con Méjico defienden el muro de Israel?

No se engañe, esa gente le odia. Y lo hace porque usted no es controlable 100% ya que puede pagarse sus propias campañas electorales. Además, al ser un patriota sincero, en un momento critico usted puede decidir poner los intereses de Estados Unidos por encima de los de Israel, y esto es algo que ellos no van a tolerar jamás. Para eso le quieren señor Trump. No quieren su amistad, ellos no tienen amigos, sólo siervos. Y quieren que sus siervos americanos mueran por miles o por millones enfrentándose a Irán, a Rusia o a cualquiera que el sionismo internacional vea como una potencial amenaza a sus intereses. Señor Trump, su buena sintonía con Putin es una oportunidad para la paz mundial ¿de verdad va a renunciar a ella por Israel? Todos queremos paz en Oriente Medio, pero aquello es un problema de muy difícil solución por lo que lo menos malo que se puede hacer es localizarlo en aquella zona lo máximo posible. Los israelíes tienen un ejército fuerte y se calcula que poseen 200 cabezas nucleares. Ellos pueden defenderse solos. Usted no tiene que enviar a ningún joven de Kansas a morir allí igual que los israelíes jamás enviarán a un solo soldado suyo a morir por algo que no sea Israel.

Señor Trump, a nosotros no nos gusta el régimen iraní (y otros muchos tampoco) pero Irán no está detrás del integrismo islámico ni del terrorismo que amenaza Estados Unidos. De hecho, los iraníes han luchado junto a los sirios y junto a los rusos contra el ISIS mientras los israelíes les ayudaban discretamente. Si quiere luchar contra el ISIS encontrará más colaboración en Teherán que en Tel-aviv. No es Irán la amenaza, sino Arabia Saudí, el país que ha financiado la quinta parte de la campaña electoral de Hillary Clinton. Es ahí donde está el origen del mal.

Terminamos señor Trump y se lo volvemos a recordar: los israelíes no son sus amigos. Israel ni lucha contra el yihadismo ni es un socio fiable para los Estados Unidos, todo lo contrario. Tenga mucho cuidado con algunos de sus asesores económicos y, sobre todo, con los israelíes y personajes tan siniestros como Netanyahu o Bardají. No son sus amigos. Sólo quieren aprovecharse de su patriotismo y de su sincera voluntad para acabar con el ISIS para manipularlo en beneficio de Israel. No se fíe de ellos. Todavía estamos a tiempo de evitar una catástrofe y de conseguir que haya paz para todos.

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Una respuesta a Carta abierta a Donald Trump: los israelíes no son sus amigos

  1. Ignacio de Miguel dijo:

    ¿Pero alguien pensaba que iba a ser distinto? Israel es un satélite de EEUU. O al revés, no lo tengo muy claro. Trump nos gusta porque hace rabiar a medio mundo. Pero dudo muchísimo que cambie la política americana respecto a Israel.

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